Plaza de Oriente

Barrio de Palacio

El nombre deriva de la posición del espacio respecto al Palacio Real: la plaza queda al oriente, es decir, al este, de su fachada principal. Una segunda teoría, de menor predicamento, lo vincula a la afiliación masónica de José I Bonaparte al Gran Oriente de Francia.

El solar de la Plaza de Oriente estuvo ocupado durante los siglos XVI y XVII por un tejido urbano denso: el convento franciscano de San Gil el Real, fundado por Felipe III en 1606 sobre la antigua iglesia parroquial del mismo nombre; la Casa del Tesoro, residencia de artistas al servicio de la Corona; el Teatro de los Caños del Peral, inaugurado en 1738 para ópera italiana; el huerto de la Priora del Monasterio de la Encarnación; y una red de calles hoy desaparecidas: del Tesoro, de la Parra, del Carnero, del Buey, del Juego de la Pelota y del Jardín de la Priora. El plano de Pedro Texeira (1656) documenta con claridad la presencia del convento de San Gil antes de que nada de esto desapareciera. En 1808, José I Bonaparte concibió abrir el frente oriental del palacio como parte de su política de reforma urbana. Entre 1809 y 1811, mandó derribar diez manzanas completas, tres parciales, trece calles y cuarenta y ocho edificios, entre ellos los dos conventos, la iglesia y cincuenta y seis casas. El Ayuntamiento sufragó en 1818 la nivelación del terreno resultante. Ese mismo año se iniciaron las obras del nuevo teatro según proyecto de Antonio López Aguado. En 1817, Fernando VII había encargado un primer diseño de la plaza a Isidro González Velázquez, planta semicircular abierta al palacio, que no llegó a ejecutarse. El teatro de los Caños del Peral fue demolido ese año para dejar paso a la nueva construcción. El proyecto definitivo lo firmó Narciso Pascual y Colomer en 1844, durante la regencia de Espartero y el inicio del reinado de Isabel II: plaza rectangular con cabecera curvada hacia el norte, flanqueada por dos bloques de viviendas de composición uniforme y centrada por la estatua ecuestre de Felipe IV. Esta escultura, obra de Pietro Tacca ejecutada entre 1634 y 1640 por encargo de Felipe IV a partir de un retrato ecuestre de Velázquez, es la primera en el mundo en la que el caballo se sostiene únicamente sobre las patas traseras. Tacca consultó a Galileo Galilei el reparto de pesos; la solución fue fundir el cuarto trasero en bronce macizo y el delantero en bronce hueco, logrando así el equilibrio. La estatua había estado en los jardines del Buen Retiro; el pedestal en su emplazamiento actual fue diseñado por Francisco Elías Vallejo y José Tomás para su colocación en 1843-1844. Las veinte estatuas de reyes que hoy flanquean los jardines en dos hileras pertenecen a una serie de más de cien figuras labradas entre 1750 y 1753 por Juan Domingo Olivieri y Felipe de Castro para decorar las cornisas del Palacio Real. Nunca llegaron al tejado: la versión más extendida atribuye la decisión a Carlos III, que prefería un palacio de líneas más clásicas; la leyenda popular, menos fiable, lo achaca a un sueño de Isabel de Farnesio en el que un terremoto las precipitaba sobre la familia real. En 1927 la colección instalada en la plaza se redujo de cuarenta y cuatro a veinte estatuas; las restantes se distribuyeron entre el Retiro, los jardines de Sabatini y varias ciudades españolas. El Teatro Real abrió el 19 de noviembre de 1850 y completó el perímetro este de la plaza. Las viviendas del contorno empezaron a levantarse en 1851. En 1941, el régimen de Franco remodeló los jardines en su trazado actual de siete parterres. La plaza fue escenario de varias concentraciones políticas del franquismo, la más célebre el 9 de diciembre de 1946, cuando Franco habló desde el balcón del palacio ante una multitud convocada en respuesta al voto de la ONU que retiraba embajadores de España. La remodelación de 1994-1997, ejecutada bajo proyecto de Miguel de Oriol e Ybarra, soterró la calle de Bailén, peatonalizó el entorno y abrió un aparcamiento subterráneo. Durante esas obras aparecieron los restos de una atalaya islámica del siglo XI, conocida como Torre de los Huesos, que había funcionado como torre de vigilancia extramuros y que Alfonso VI incorporó a la muralla cristiana tras la toma de Madrid en 1083. Los restos se conservan en el primer nivel del aparcamiento, visibles y de acceso gratuito. El conjunto recibió el Premio Europa Nostra 2003 por su tratamiento urbanístico dentro del eje peatonal Museo del Prado-Palacio Real.
La estatua ecuestre de Felipe IV, obra de Pietro Tacca (1634-1640), es la primera en el mundo en la que el caballo se sostiene únicamente sobre las patas traseras. Para resolver el problema de equilibrio, Tacca consultó a Galileo Galilei, quien aconsejó fundir el cuarto trasero del caballo en bronce macizo y el delantero en bronce hueco, desplazando así el centro de gravedad hacia atrás.

Sus nombres

  • Solar ocupado por conventos, calles y Casa del Tesorosiglos XVI-XVIII
  • Primeras demoliciones josefinas1809-1811
  • Nivelación y proyecto González Velázquez1817-1818
  • Proyecto definitivo de Pascual y Colomer1842-1844
  • Plaza de Oriente (nombre actual)1844
  • Teatro Real y perímetro completado1850-1851
  • Reducción de estatuas1927
  • Remodelación franquista de jardines1941
  • Gran remodelación con soterramiento1994-1997
Construcciones Edificios e instituciones origen disputado
Ver fuentes (12)