Calle de Carlos III

Barrio de Palacio

Dedicada a Carlos III de España (1716–1788), rey conocido popularmente como «el mejor alcalde de Madrid» por las transformaciones urbanas que impulsó durante su reinado. La calle se abrió hacia 1836 sobre el solar de la antigua calle de Santa Catalina la Vieja, demolida durante la ocupación francesa (1808–1813) cuando José Bonaparte ordenó derribar conventos y casas en los alrededores del Palacio Real para dejar libre el terreno que años después ocuparía la Plaza de Oriente.

La calle mide en torno a 85 metros y va de la plaza de Isabel II (conocida también como plaza de la Ópera) a la plaza de Oriente, pasando frente al flanco lateral del Teatro Real. Es una de las vías más cortas del distrito Centro. El terreno en que se asienta tiene historia anterior al nombre. El plano de Texeira (1656) muestra en ese sector la trama densa del barrio que entonces rodeaba el Alcázar, con conventos, callejuelas y solares vinculados a fundaciones religiosas. La calle de Santa Catalina la Vieja discurría allí desde tiempo medieval: su nombre derivaba de una casa de recogimiento fundada en 1510 por Catalina Téllez, camarera de Isabel la Católica, junto a la puerta de Valnadú, próxima al Alcázar. Esa institución fue el origen del convento dominico de Santa Catalina de Siena, que después de varios traslados acabó instalado entre la Carrera de San Jerónimo y la calle del Prado. La vieja calle quedó con el apellido que la distinguía de la nueva sede conventual. La ocupación napoleónica la borró del plano. José Bonaparte ordenó entre 1809 y 1810 el derribo de hasta cincuenta o sesenta edificios en el entorno del Palacio, incluyendo la Plaza de San Gil y calles como Tesoro, Parra, Carnero, Buey, Juego de la Pelota y la propia Santa Catalina la Vieja. El objetivo era abrir una gran avenida monumental desde el Palacio hasta la Puerta del Sol, ambición que no llegó a completarse bajo su gobierno pero que dejó el solar preparado. La Plaza de Oriente tomó forma definitiva con el diseño de Narciso Pascual Colomer en 1844, y el Teatro Real inauguró en 1850. En ese contexto de regularización —⁠que el nomenclátor municipal de 1834 inicia formalmente y que se consolida hacia 1836⁠— la nueva vía recibe el nombre de Carlos III. La elección no es arbitraria: el tramo nació de una reforma josefina, pero se dedicó al Borbón ilustrado que más marcó el paisaje urbano madrileño. Carlos III (nacido en Madrid el 20 de enero de 1716, muerto allí el 14 de diciembre de 1788) gobernó España desde 1759 hasta su muerte. Antes había reinado en Nápoles y Sicilia, donde adquirió el gusto por la ciudad planificada. En Madrid ordenó el pavimento y el alumbrado de calles, organizó la recogida de basuras, urbanizó el Salón del Prado con sus fuentes monumentales, levantó la Puerta de Alcalá, fundó el Jardín Botánico y el Real Observatorio Astronómico, y dejó en marcha lo que sería el Museo del Prado. La calle tuvo durante décadas una vida interior animada por la vecindad del Teatro Real. En el número 1, frente a la fachada lateral del coliseo, abrió el Café Español el 5 de agosto de 1851. Juan Fernández lo instaló allí después de cobrar una indemnización por su desalojo de la Puerta del Sol. El local, decorado con angelotes en el techo, grandes espejos y divanes de peluche rojo, atrajo desde el primer día a músicos y cantantes que aclaraban la voz con ponches antes de los ensayos. Allí tuvieron tertulia los hermanos Machado —⁠Antonio, Manuel y Pepe⁠— y cada 13 de febrero un grupo de escritores rindió tributo a Larra. El 1 de mayo de 1911 la plaza de Isabel II y los aledaños de la calle sirvieron de punto de concentración de la manifestación obrera encabezada por Pablo Iglesias y Largo Caballero; los albañiles de la sociedad «El Trabajo» colocaron su estandarte sobre la puerta del café. El Español cerró en 1935 tras ochenta y cuatro años de servicio —⁠la atribución del cierre a una imagen religiosa aparecida en el sótano la recogen las crónicas de la época, aunque con rasgos claramente anecdóticos.
El Café Español, instalado en el número 1 desde 1851, fue durante 84 años el punto de encuentro de cantantes y músicos del Teatro Real vecino, así como de las tertulias de los hermanos Machado. Cerró en 1935 tras el descubrimiento de una imagen religiosa en su sótano: la aparición, cualquiera que fuese su naturaleza real, bastó para vaciar el local de parroquianos y acabar con el negocio.

Sus nombres

  • Calle de Santa Catalina la ViejaMedieval – c. 1809/1810
  • [Solar sin urbanizar]c. 1810 – c. 1836
  • Calle de Carlos IIIc. 1836 – actualidad
Personas Nobleza y realeza origen disputado
Ver fuentes (10)

Cruces y bocacalles