Calle del Ventorrillo

Barrio de Embajadores

La calle debe su nombre al Ventorrillo del Sol, una pequeña venta de camino que funcionó en este tramo durante los siglos XVI al XVIII. El establecimiento servía a los madrileños que bajaban hacia el Manzanares para celebrar la romería de Santiago el Verde cada 1 de mayo. Cuando el ventorro desapareció —⁠en fecha sin documentar⁠— la calle conservó su nombre.

La Calle del Ventorrillo es una vía breve del barrio de Embajadores, en el distrito Centro, que discurre entre la calle de la Huerta del Bayo y la calle del Casino, con salida a la Ribera de Curtidores. Mide apenas unos metros y figura entre las calles más cortas del entorno de Lavapiés. Su razón de ser toponímica es el Ventorrillo del Sol, una de las paradas habituales en el camino que los madrileños de todas las clases sociales recorrían cada 1 de mayo hacia la ermita de San Felipe y Santiago —⁠llamada popularmente Santiago el Verde⁠— en una de las islas del Manzanares entre los puentes de Segovia y Toledo. La romería tuvo su auge entre los siglos XVI y XVII; la frecuentaron desde el rey hasta el último menestral, en carruajes, sillas de manos o a pie, y dejó huella literaria en Lope de Vega (comedia Santiago el Verde, 1620), Calderón de la Barca y Zorrilla. La ermita se arruinó a mediados del siglo XVII sin que se reconstruyera, y la fiesta fue languideciéndose a lo largo del XVIII hasta extinguirse hacia 1800. Para 1861, Mesonero Romanos ya la describía como costumbre enterrada. La calle se sitúa en el antiguo barrio de la Huerta del Bayo, zona que toma nombre de una huerta cuyo propietario, según la tradición recogida por Mesonero, era un clérigo de apellido Bayo. Pedro de Répide la encuadraba en el antiguo distrito de la Inclusa, jurisdicción de la parroquia de San Millán. En los planos históricos, la calle no aparece trazada con claridad en el plano de Teixeira (1656) —⁠dado que la zona sur de Madrid quedaba en ese momento en los márgenes del caserío⁠— pero sí figura con su nombre en el plano de Espinosa de los Monteros (1769), lo que sitúa la consolidación urbana de la vía en el siglo XVIII. La calle se ubica en el tejido de corralas y viviendas populares que caracterizó a Embajadores desde el siglo XIX. En el número 7 se levantó en 1900 una corrala de 43 viviendas y local comercial, declarada parte del Conjunto Histórico de la Villa de Madrid y del Área de Rehabilitación Preferente de Lavapiés. El edificio adquirió notoriedad pública a partir de 2007, cuando sus inquilinas mayores resistieron durante años el acoso de la empresa que había comprado el inmueble tras la muerte del arrendador. La corrala sirvió de escenario en 2020 para una secuencia de la serie de televisión Antidisturbios. En 2021 abandonaron el edificio los últimos residentes, realojados con sus contratos respetados.
En 2007, ocho ancianas de entre 62 y 85 años del número 7 —⁠conocidas en la prensa como las «Abuelas de Ventorrillo»⁠— se negaron a abandonar sus viviendas de renta antigua pese al acoso sistemático de la inmobiliaria Sistemas 23: cortes de luz, obras disruptivas y notificaciones de desalojo. El conflicto duró más de una década y generó cobertura en El País, Telemadrid y otros medios. En 2019 el Ayuntamiento inició el expediente de expropiación; en 2021 salieron los últimos vecinos, realojados con sus contratos.

Sus nombres

  • Calle del VentorrilloSiglo XVIII (figura en Espinosa 1769) – actualidad
Construcciones Establecimientos hosteleros y comerciales origen disputado
Ver fuentes (7)

Cruces y bocacalles