Calle del Mediodía Grande

Barrio de Palacio

El nombre alude a un cerrillo que existía en la zona, denominado «del Mediodía» por su orientación geográfica hacia el sur. Según la tradición recogida por Peñasco y Cambronero (1889), ese cerro ocupaba los terrenos de las dos calles actuales, y a su pie discurría el camino que conducía a las alquerías mozárabes próximas al río. El adjetivo «Grande» la distingue de la paralela Mediodía Chica.

La calle discurre entre la calle del Humilladero y la del Águila, en el barrio de Palacio (distrito Centro), paralela a Calatrava. Su trama corresponde al Madrid intramuros de los Austrias: la zona del flanco suroeste creció al margen de los ejes monumentales y albergó, desde al menos el siglo XVII, una vocación popular y marginal que los cronistas recogen con cierta coherencia. Pedro de Répide la describe como «pintoresca vía, célebre por sus hostales humildes, casas de dormir frecuentadas por hampones y miserables», apuntando que comparte origen de nombre con la Mediodía Chica. El dato cartográfico fundamental lo aportan Peñasco y Cambronero: en el plano de Texeira (1656) la calle ya existe pero no tiene nombre asignado; en el plano de Espinosa de los Monteros (1769) figura con la denominación actual. Hay registros de construcciones privadas en la calle que datan de 1794, lo que indica un tejido edificado consolidado en el siglo XVIII. La denominación «Mediodía» para este sector del Madrid antiguo tiene antecedentes en la geografía urbana previa a la capitalidad: la ladera meridional del promontorio sobre el que se asentó la medina islámica descendía hacia las huertas y regueros que bordeaban el Manzanares. Que el cerrillo llevara ese nombre por su exposición solar es plausible; que en su base hubiera asentamientos mozárabes lo cuentan varios cronistas, aunque ninguno aporta documentación directa más allá de la tradición oral recogida por escrito en el siglo XIX.
Répide, en «Las calles de Madrid», señala que los hostales de esta vía eran frecuentados por «hampones y miserables». La descripción encaja con las casas de dormir del Madrid decimonónico: establecimientos donde se pagaba la noche al precio más bajo posible y donde convivían jornaleros sin trabajo, mendigos y gente de vida dudosa. La calle Calatrava, vecina inmediata, albergó uno de los cotarros que rondaba los cuatrocientos huéspedes por noche.

Sus nombres

  • Sin nombre registrado1656
  • Calle del Mediodía Grande1769
Naturaleza Paisaje origen disputado
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