Calle del Biombo

Barrio de las Letras · Palacio

El nombre alude al aspecto quebrado del lienzo trasero del Convento de Constantinopla (formalmente, Convento de la Salutación de Nuestra Señora), que ocupaba la manzana entre la calle Mayor y San Nicolás. Los madrileños compararon la línea angular del paredón con un biombo, el mamparo plegable de origen oriental. Capmany recogió esta explicación, que Peñasco y Cambronero (1889) y Pedro de Répide reprodujeron como la más fundada.

La Calle del Biombo discurre en sentido este-oeste desde la Plaza del Biombo hasta la calle del Factor, en el barrio de Palacio, detrás de la calle Mayor y pegada al costado norte de la iglesia de San Nicolás de los Servitas, el templo en pie más antiguo de Madrid, cuya torre mudéjar del siglo XII figura en el Fuero de 1202. El topónimo aparece ya en el plano de Texeira (1656) y reaparece sin variación en el de Espinosa (1769), lo que indica que la denominación «Biombo» era popular al menos desde la primera mitad del XVII. En aquellas décadas la vía no era una calle propiamente dicha sino un nudo de callejuelas tortuosas que ponían en comunicación la calle de Luzón (antes llamada de San Salvador) con la de San Nicolás, bordeando el muro trasero del Convento de Constantinopla. Ese convento, fundado en 1469 por Pedro de Zapata y Catalina Manuel de Lando en la localidad de Rejas, se trasladó a Madrid en 1551, ocupando propiedades en la calle de la Almudena, actual calle Mayor. La imagen de la Virgen que le dio nombre popular era, según la tradición conventual, una pintura traída desde Constantinopla por la religiosa Jerónima de Luján hacia 1500. En 1836, la desamortización de Mendizábal obligó a las monjas a abandonar el edificio. El convento fue demolido y en su solar se abrieron las calles de Calderón de la Barca y Juan de Herrera, con lo que el laberinto de callejuelas quedó parcialmente regularizado y la Calle del Biombo adquirió su trazado actual. La plaza adyacente comparte el topónimo. Antes de que cerrara el siglo XIX, acogió las oficinas y administración del Calendario Zaragozano, el almanaque de pronósticos meteorológicos para todo el año que era de lectura obligada en los hogares españoles. La plaza también contó con una fuente de cinco caños sobre pileta de granito, punto de reunión documentado por cronistas locales. La Travesía del Biombo, que nace en la Plaza de San Nicolás y desemboca en la calle del Biombo, mide 14,25 metros, lo que la convierte en la calle más corta del término municipal de Madrid según el callejero oficial del Ayuntamiento. El vial consta en ese registro desde el 11 de enero de 1835.
Antes de que terminara el siglo XIX, las oficinas del Calendario Zaragozano tenían su sede en la plazuela del Biombo. Desde ese diminuto espacio se distribuían por toda España los pronósticos meteorológicos anuales que el almanaque publicaba desde Zaragoza, uno de los impresos de mayor tirada popular del país.

Sus nombres

  • Biombo (callejuelas)anterior a 1656
  • Calle del Biombosiglo XVII – actualidad
Objetos Objetos origen disputado
Ver fuentes (9)