Calle de Santiago El Verde

Barrio de Embajadores

La calle toma el nombre de la ermita de San Felipe y Santiago, conocida popularmente como ermita de Santiago el Verde, que estuvo situada junto al Manzanares entre la Puerta de Toledo y el Portillo de Embajadores. El apelativo «verde» proviene, según Jerónimo de la Quintana, de «la grande frescura y amenidad de sotos» del paraje en primavera. La romería del 1 de mayo que allí se celebraba fue durante los siglos XVI y XVII la fiesta popular más concurrida de Madrid; su declive arrastró a la ermita, que se derrumbó a mediados del XVII, pero el nombre sobrevivió en el callejero del barrio de la Inclusa.

La calle discurre en el barrio de Embajadores (antes distrito de la Inclusa), entre la calle de la Huerta del Bayo y la calle del Casino, cruzada por Mira el Sol y paralela a Embajadores. Pedro de Répide la sitúa en el barrio de la Huerta del Bayo y señala que su nombre procede de la antigua ermita de San Felipe y Santiago, llamada popularmente Santiago el Verde por el verdor de los sotos manzanarinos en que se alzaba. La ermita ocupó en origen el vado del Manzanares que los reyes concedieron a los caballeros de la Orden de Santiago tras la Reconquista. Allí formaron un núcleo de población que se despobló a comienzos del siglo XV en favor de Villaverde. La capilla sobrevivió como ermita, y a partir del siglo XVI la romería se desplazó a El Sotillo, una isla del Manzanares más cercana a Madrid, entre los puentes de Segovia y Toledo. Jerónimo de la Quintana, en su Historia de la imperial, coronada villa y corte de Madrid (1629), describe el lugar como de «grande frescura y amenidad de sotos» y documenta la festividad del 1 de mayo como la más concurrida de la villa, a la que acudían «desde el rey hasta el último del pueblo» en coches, sillas de manos y a pie. Lope de Vega inmortalizó la fiesta en su comedia Santiago el Verde, publicada en 1620 en la Decimatercera Parte de sus comedias, donde la romería sirve de escenario para el enredo amoroso y la exhibición de los distintos estamentos sociales. Calderón de la Barca, Rojas Zorrilla, Góngora y Quevedo también la mencionaron. Antonio de Brunel, en su relación de viaje de 1654, subraya el papel protagonista de las mujeres en la celebración. La ermita se derrumbó a mediados del siglo XVII. Su imagen de la Virgen pasó a la basílica de Nuestra Señora de Atocha; la campana, al reloj del Ayuntamiento de Villaverde; un cuadro de Santiago, a la parroquia de San Andrés de Villaverde Alto. Felipe IV murió el 1 de mayo de 1665 y el luto real vetó la fiesta en esa fecha; la devoción popular se desplazó al 15 de mayo, festividad de San Isidro, que desde entonces ocupó el lugar central en el calendario festivo madrileño. La romería de Santiago el Verde dejó de celebrarse a comienzos del siglo XVIII. En 1861, Mesonero Romanos ya la trató como reliquia del pasado. El solar del Sotillo pasó sucesivamente por manos del licenciado Francisco del Bayo, de los teatinos y del Casino de la Reina (1816), hasta convertirse en los jardines de la Escuela de Veterinaria. El topónimo de la ermita original sobrevivió en el barrio como nombre de calle. El azulejo de cerámica del siglo XVIII que rotulaba la vía en el barrio de la Inclusa es una de las marcas documentadas de esa continuidad onomástica. En el número 13 existió hasta 2006 una corrala del siglo XVIII de tres plantas y 76 viviendas de menos de 20 m², expropiada por el Ayuntamiento tras declararse en ruina en 2000 y demolida en 2006. Su desaparición privó a la calle de uno de los pocos vestigios construidos de la tipología residencial popular que caracterizó el barrio.
Felipe IV murió el 1 de mayo de 1665, que era precisamente la fecha de la romería de Santiago el Verde. El luto real prohibió la celebración en ese día, y la devoción popular migró al 15 de mayo, festividad de San Isidro. Esa muerte accidental desplazó el centro festivo de Madrid de la ribera del Manzanares a los prados del santo labrador, y San Isidro heredó el lugar que había ocupado Santiago el Verde durante más de un siglo.

Sus nombres

  • Camino o vereda de Santiago el Verdesiglos XVI-XVII (hipotético)
  • Calle de Santiago el Verdesiglo XVIII (al menos)
Religión y devoción Santos origen disputado
Ver fuentes (7)

Cruces y bocacalles