Calle de los Mancebos

Barrio de las Letras · Palacio

El nombre conmemora la ejecución de dos jóvenes acusados de causar la muerte del rey Enrique I de Castilla en 1217, aunque la tradición es legendaria y no cuenta con respaldo documental directo. Una segunda explicación, sostenida por Peñasco y Cambronero (1889), la vincula a los criados del Marqués de Villafranca que habitaban estancias de su palacio con vistas a esta calle.

La calle parte desde la Costanilla de San Andrés, donde confluye con la Plaza de los Carros, traza un recodo hacia el oeste y gira al norte hasta la calle de la Morería. Su recorrido es breve y anguloso, y da nombre también a la Calle Angosta de los Mancebos, que la une con la calle de Bailén: la única vía de Madrid que conserva hoy el calificativo «angosta» en su rótulo. El registro más antiguo de la calle como espacio urbano data de 1518, cuando el Concejo de Madrid litigó contra Pedro Lasso de Castilla por su intención de incorporar la vía pública al ensanche de su palacio. Los dibujos de ese pleito, conservados en el Archivo General de Simancas, son además uno de los testimonios gráficos más tempranos del Madrid medieval. El palacio de los Lasso, que ocupaba el sector posterior a la iglesia de San Andrés, tenía aspecto de fortaleza; fue derribado en 1816 por su estado ruinoso. La leyenda que bautizó la calle sitúa la acción en Palencia, el 26 de mayo de 1217. Enrique I, rey de Castilla con trece años, jugaba en el patio del palacio episcopal cuando una teja desprendida de la torre le golpeó la cabeza; murió el 6 de junio. Dos jóvenes que jugaban con él fueron arrestados, trasladados a Madrid y encerrados en la torre del palacio de los Lasso de Castilla. Allí aguardaron hasta ser degollados. Sus cuerpos, según la tradición, recibieron sepultura en la iglesia de San Andrés. La calle tomó su nombre de este episodio, y el rótulo cerámico instalado por Alfredo Ruiz de Luna en los años noventa lo ilustra con dos jóvenes encadenados, una teja y un puñal. La historiografía cuestiona el relato. La Crónica General de España de 1344 identifica a Íñigo de Mendoza como autor involuntario del desprendimiento, y la Wikipedia de Enrique I señala que la hipótesis de un crimen premeditado roza lo absurdo para los historiadores. Ni las crónicas medievales ni la Wikipedia del artículo mencionan ejecuciones de dos jóvenes en Madrid, por lo que el episodio se considera «absolutamente legendario» por las fuentes madrileñas modernas. Peñasco y Cambronero (1889) proponen una explicación más austera: el nombre vendría de los criados o pajes —⁠mancebos en el sentido de mozos de servicio⁠— que el Marqués de Villafranca aposentaba en las habitaciones de su palacio que daban a esta calle. Répide rechaza esta versión como «vulgar» y defiende la leyenda de los dos ejecutados. La placa cerámica del Ayuntamiento se decantó también por la versión dramática. El fotógrafo Alfonso Sánchez Portela, conocido profesionalmente como «Alfonso», nació el 16 de noviembre de 1902 en el número 2 de esta calle, cuando sus padres recién instalados en La Latina llevaban nueve meses de matrimonio. Sánchez Portela documentaría décadas después la historia de España con su cámara y forma parte de las colecciones del Museo Reina Sofía.
Pedro de Répide cuenta que encontró un día el rótulo instalado como «Calle de Angosta de los Mancebos», con el adjetivo «Angosta» convertido en apellido. Preguntó sarcásticamente quién era «ese señor Angosta». El Ayuntamiento corrigió la placa ese mismo día.

Sus nombres

  • Sin denominación registrada1518 (primera mención documental)
  • Sin nombre en cartografía1656 (Plano de Texeira)
  • Calle de los Dos Mancebos / Calle del Estudio Viejo1769 (Plano de Espinosa)
  • Calle de los MancebosSiglo XIX (nombre actual consolidado)
Hechos Efemérides origen disputado
Ver fuentes (9)