Calle Costanilla de San Andrés

Barrio de las Letras · Palacio

Toma el nombre de la iglesia parroquial de San Andrés Apóstol, situada al pie de la pendiente, uno de los templos más antiguos de Madrid. La iglesia ya existía a finales del siglo XII, época en que San Isidro Labrador figuraba entre sus feligreses y fue enterrado en su cementerio hacia 1172. La voz «costanilla» designa, según la RAE, una vía breve con mayor inclinación que las que la rodean —⁠diminutivo de «costana»⁠— y aparece inventariada como tipo genérico de calle en el nomenclator de 1840 elaborado por Fermín Caballero.

La Costanilla de San Andrés asciende desde la calle de Segovia, bordea el jardín del palacio del príncipe de Anglona y se ensancha en el espacio que el callejero popular llama plaza de la Paja antes de rematar en la plaza de los Carros. Ese ensanchamiento fue durante siglos el mercado principal del Madrid anterior a la Plaza Mayor: el ayuntamiento de la iglesia de San Andrés y el cabildo de la Capilla del Obispo subastaban allí el pienso para sus mulas, costumbre que le dio el nombre popular de «plaza de la Paja». La parroquia que presta nombre a la calle se levanta sobre el solar de lo que la tradición sitúa como la principal mezquita del Madrid islámico. Los Reyes Católicos la eligieron como capilla real en el siglo XV y mandaron construir un pasadizo desde su residencia en el palacio de los Lasso hasta la tribuna del templo. El siglo XVI añadió al conjunto la Capilla del Obispo —⁠llamada oficialmente Nuestra Señora y San Juan de Letrán⁠—⁠, fundada por Francisco de Vargas y completada por su hijo Gutierre de Vargas Carvajal, obispo de Plasencia, entre 1520 y 1535. Aunque fue erigida para custodiar los restos de San Isidro, un pleito prolongado devolvió el cuerpo del santo a la parroquia en 1544. La capilla alberga un retablo de Francisco Giralte (1547-1550) y dos cenotafios del mismo escultor, considerados obra cumbre del Renacimiento madrileño. Fue declarada monumento nacional en 1931. El palacio de los Vargas, que flanquea la costanilla por el lado de la capilla, vivió el saqueo comunero de 1521, el incendio de 1541 —⁠el cardenal García Loaysa se salvó saltando por una ventana⁠— y el nacimiento del octavo condestable de Castilla en 1609. En el siglo XIX sus plantas bajas acogieron el Teatro España (1874), diseñado por José Asensio Perdiguer, que ofrecía funciones por un real la pieza y ardió antes de acabar el siglo; los pisos altos hospedaron la Caja de Imposiciones de Baldomera Larra, donde se ejecutó en la década de 1870 lo que los historiadores describen como el primer fraude piramidal documentado en España. En el solar que ocupara el palacio funciona hoy el Centro de Educación Secundaria Santa Bárbara. Tanto Peñasco y Cambronero (1889) como Pedro de Répide sitúan en el ensanchamiento de la costanilla la librería-imprenta de Enrique Rubiños, en la esquina formada por el edificio adyacente a la Capilla del Obispo con la fachada de lo que fue el palacio de los Vargas. Benito Pérez Galdós retrató a las viejas del barrio en el capítulo XVI de Misericordia (1897). Ramón Gómez de la Serna prefería el topónimo «Costanilla de San Andrés» al «vulgar» plaza de la Paja, y recordó que ese espacio fue cementerio de fundadores y primer lugar de reposo de San Isidro. La iglesia fue incendiada en 1936 al inicio de la guerra civil, con pérdida de toda su dotación artística interior; se reconstruyó entre 1986 y 1990 por los arquitectos Vellés, Casariego y Posada. El azulejo de la placa de la calle, obra del ceramista Ruiz de Luna, reproduce una imagen de San Andrés atribuida a El Greco. En el plano de Texeira de 1656 la calle aparece ya con el trazado actual, y en el de Nicolás de Chalmandrier de 1761 figura con la denominación «Costanilla de San Andrés».
En las plantas altas del palacio de los Vargas, que da fachada a la costanilla, Baldomera Larra —⁠hija del escritor Mariano José de Larra⁠— instaló en los años 1870 la Caja de Imposiciones, una entidad que captaba ahorros de vecinos y trabajadores prometiendo rentabilidades imposibles. Cuando quebró, dejó a miles de imponentes sin sus depósitos. Los historiadores la consideran el primer fraude piramidal documentado en España.

Sus nombres

  • Costanilla de San Andréssiglo XII – 1800s (uso popular continuo)
  • Marqués de Comillas / Plaza del Marqués de Comillasc. 1880s – finales 1960s
  • Costanilla de San Andrés (restitución)finales 1960s – actualidad
Religión y devoción Santos origen disputado
Ver fuentes (10)