Calle de la Cava de San Miguel

Sol

El nombre recoge los dos elementos que definen la vía: la palabra «cava», término medieval para el foso defensivo exterior de una muralla, y «San Miguel», advocación de la parroquia de San Miguel de los Octoes que se levantaba junto al solar. Al rellenarse el foso y abrirse la calle, hacia 1567, el nombre de la iglesia vecina quedó fijado en la denominación viaria.

Camina por la Cava de San Miguel y estarás pisando el foso de una muralla desaparecida. Entre los siglos XI y XII, Madrid se ceñía con una cerca cristiana que iba de la Puerta Cerrada a la Puerta de Guadalajara, y la calle dibuja todavía la curva exacta de aquel hueco. El cambio llegó hacia 1566, cuando Felipe II sumó la Plaza del Arrabal al casco urbano: cayó la muralla, se rellenó el foso y quedó una vía con ese perfil ondulado. Ahí está uno de los secretos que cualquiera puede mirar al pasar: las casas de números impares ensanchan su base y curvan la fachada porque hacen de muro de contención, sosteniendo el talud sobre el que se levanta la Plaza Mayor. Casi todas del siglo XVII, alcanzaron hasta ocho pisos por el lado de la cava, y durante siglos fueron las casas más altas de Madrid. El nombre lo puso la iglesia de San Miguel de los Octoes, documentada desde 1202 y demolida por orden de José I en 1809. En su solar se alzó el Mercado de San Miguel, inaugurado en 1916.
La iglesia de San Miguel de los Octoes, que dio nombre a la calle, fue la parroquia donde se bautizó Lope de Vega el 6 de diciembre de 1562; el acta parroquial conservada reza: «el muy reverendo señor Licenciado Muñoz bautizó a Lope, hijo de Féliz de Vega y de Francisca su mujer».

Sus nombres

  • Foso de la muralla cristiana (sin nombre viario)ss. XI-XVI
  • Cava del Arcángelcirca 1567 – ss. XVI-XVII
  • Cava de la Puerta Cerradass. XVI-XVII (uso paralelo)
  • Calle de la Cava de San Miguel1656 (1.ª documentación cartográfica)
  • Cava de San Miguel1769 – presente
Religión y devoción Santos origen disputado
Ver fuentes (9)