Calle de El Escorial

Barrio de las Letras · Universidad

El nombre deriva del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial: desde la primera casa construida en esta vía, propiedad de Mateo Vázquez de Leca, secretario de Felipe II, se divisaba la basílica en obras. La calle ya figura con esta denominación en el plano de Pedro de Texeira (1656), lo que sitúa el topónimo en la segunda mitad del siglo XVI, con la construcción del monasterio (1563-1584). El Ayuntamiento formalizó la denominación oficial «Calle de El Escorial» el 1 de noviembre de 1835, con el artículo en mayúscula para distinguirla del apelativo común «escorial» (vertedero de escorias metalúrgicas).

La calle sube en pendiente pronunciada desde la Corredera Baja de San Pablo hasta la calle de Jesús del Valle, en el barrio de Universidad (Malasaña), dentro del distrito Centro. Su trazado se abre al noroeste, hacia la sierra, lo que explica la visibilidad que daba sentido al topónimo: en días despejados el destello de la basílica escurialense alcanzaba los tejados del extremo norte de la villa. Mateo Vázquez de Leca (ca. 1542-1591), secretario real desde 1573 y uno de los colaboradores más cercanos de Felipe II, tenía aquí su finca de recreo. Según recoge Pedro de Répide en su crónica, Vázquez subía al tejado los veranos para contemplar las obras del monasterio y así se lo comunicaba al monarca. Su casa, que en el plano de Texeira aparece como extremo del caserío madrileño, acabó dando nombre a toda la vía. El edificio del número 26 fue levantado en el siglo XVII con vocación conventual, pero la saturación de comunidades religiosas en el barrio de Maravillas impidió su uso como tal y se convirtió en viviendas. La casa del número 11 conservaba en 2011, según la prensa local, su planta original. La calle perteneció al barrio histórico de Maravillas, denominación que proviene del convento homónimo cercano, antes de integrarse en el barrio administrativo de Universidad con la reorganización municipal del siglo XIX. Su vocación siempre fue residencial de extracción popular, con una fisonomía de balcones con geranios que recoge Juan Antonio Cabezas en su Diccionario de Madrid. Durante la guerra de la Independencia, la calle cobró un episodio documentado: en el número 16 vivía en 1808 María Beano, viuda con tres hijos que mantenía relaciones con el capitán Pedro Velarde. El 2 de mayo salió a buscarlo y murió de un disparo en el pecho antes de llegar al Parque de Monteleón. Répide la menciona entre las madrileñas que perecieron heroicamente ese día. El nombre ha llegado sin modificación sustancial hasta el presente, aunque los letreros cerámicos de la calle han convivido con tres grafías: «calle Escorial», «calle del Escorial» y «calle de El Escorial». El callejero oficial del Ayuntamiento recoge exclusivamente la tercera forma.
María Beano, viuda de la calle, vivía en el segundo piso del número 16 en 1808. El 2 de mayo salió a buscar al capitán Pedro Velarde, con quien mantenía relaciones, y murió de un balazo en el pecho antes de llegar al Parque de Monteleón. Pedro de Répide la cita entre las madrileñas que murieron heroicamente ese día; Arturo Pérez-Reverte la recuperó como personaje en la novela Un día de cólera (2007).

Sus nombres

  • Calle de El EscorialSegunda mitad del siglo XVI (ca. 1584) – actualidad
Construcciones Edificios e instituciones origen disputado
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