Calle de Don Felipe

Malasaña·Universidad

Toma el nombre de don Felipe de Acuña, alcalde de Casa y Corte y Rastro que residía en esta calle y era propietario de la mayor parte de los terrenos del entorno, en lo que entonces eran arrabales de Madrid al norte de la villa.

Calle de Don Felipe baja en suave pendiente desde la plaza de San Ildefonso hasta la calle de la Madera, en el barrio de Universidad, apenas 107 metros. En el plano de Texeira (1656) figura como calle del Rosario. Allí vivía un magistrado, don Felipe de Acuña, alcalde de Casa y Corte, y los vecinos le fueron colgando su nombre al topónimo hasta dejarlo en el escueto Don Felipe de hoy. De aquel alcalde guardó la memoria popular un recuerdo cariñoso: hombre bondadoso y caritativo, aunque de mano firme al juzgar. Galdós ambientó parte de El amigo manso (1882) en esta calle y la llamó «sosegada». Algo de aquella quietud resiste todavía, y se nota al desembocar en el barullo de la plaza de San Ildefonso.
Al dictar testamento, Acuña destinó sus bienes a los pobres. Cuando el notario —⁠instigado, según la tradición, por los interesados⁠— le preguntó si dejaba algo a sus criados, respondió que les dejaba «el perdón por todo lo que le habían robado». La anécdota circuló como síntesis de su carácter: severo en la magistratura, clemente en la vida privada.

Sus nombres

  • Calle del RosarioHasta mediados del siglo XVII (documentada en el plano de Texeira, 1656)
  • Del Rosario de Don FelipeSiglo XVII-1835 (uso popular; recogido por Mesonero Romanos en 1861 como nombre anterior)
  • Calle de Rosario de Don FelipeDesde el 11 de enero de 1835 (nomenclátor oficial del Ayuntamiento de Madrid)
  • Calle de Don FelipePosterior a 1835 (fecha exacta del cambio no consta en las fuentes consultadas)
Personas Jueces y magistrados origen disputado
Ver fuentes (6)