Calle Capitán Salazar Martínez

Barrio de Embajadores

El nombre actual conmemora al capitán Emilio Salazar Martínez, oficial del ejército español muerto en el desastre del Barranco del Lobo (Melilla, 27 de julio de 1909). El Ayuntamiento de Madrid le dedicó la calle en 1911. Antes la vía se conoció popularmente como «calle de los Cojos» por los inválidos que frecuentaban el albergue de San Lorenzo fundado allí en 1598; en el plano de Texeira (1656) figuraba ya como calle de San Lorenzo.

La calle discurre entre la calle de Toledo y la de la Arganzuela, en el barrio de Embajadores, con una longitud de unos 146 metros. Su trazado aparece en el plano de Texeira de 1656 bajo el nombre de calle de San Lorenzo, derivado del albergue homónimo que Pedro de Cuenca fundó en 1598. Ese establecimiento daba cobijo nocturno a pobres sin hogar y repartía una ronda de pan y huevo. Entre sus primeros acogidos hubo cinco inválidos cuya presencia cotidiana marcó el recuerdo vecinal: dos habían perdido la movilidad en la batalla de Lepanto (1571), dos la perdieron trabajando como maestros de obras en el monasterio de El Escorial, y el quinto en la construcción de una de las torres del Alcázar de Madrid. La calle pasó a llamarse popularmente «de los Cojos», denominación que recoge ya el plano de Espinosa de 1769 y que las fuentes del siglo XIX documentan con firmeza. El nombre oficial de Capitán Salazar Martínez, adoptado en 1911, nunca logró imponerse en el habla del barrio: los cronistas del primer tercio del siglo XX aún señalan que el mote de «los Cojos» resistía. El capitán al que honra la calle, Emilio Salazar Martínez, murió el 27 de julio de 1909 en la acción del Barranco del Lobo, próximo a Melilla, cuando una columna española al mando del general Pintos fue emboscada por fuerzas rifeñas en el flanco del monte Gurugú. La acción causó más de 150 muertos y cerca de 600 heridos entre las tropas españolas, y el nombre del desastre pasó al cancionero popular y a la protesta obrera de 1909. La vía no tiene vocación monumental: es una calle corta y funcional del ensanche popular de Embajadores, enmarcada entre el eje de Toledo y los barrios del rastro.
Según los cronistas, con Capmany a la cabeza, Miguel de Cervantes conocía personalmente a los dos inválidos de Lepanto que se refugiaban en el albergue de San Lorenzo y de vez en cuando los auxiliaba con una pequeña limosna. Cervantes, él mismo manco de Lepanto, habría compartido con ellos algo más que la moneda.

Sus nombres

  • Calle de San LorenzoDocumentada en el plano de Texeira, 1656
  • Calle de los CojosSiglo XVIII; recogida en el plano de Espinosa, 1769
  • Calle del Capitán Salazar MartínezDesde 1911
Personas Militares origen disputado
Ver fuentes (7)

Cruces y bocacalles