Calle de Santo Tomé

Barrio de las Letras · Justicia

La calle toma el nombre de Santo Tomé (Tomás apóstol), advocación que proliferaba en la zona mediante imágenes y retablos devocionales en fachadas y portadas de casas, práctica habitual en el entorno de las Salesas durante los siglos XVII y XVIII. El patrón es idéntico al de la calle adyacente San Lucas, cuyo nombre procedía, según Capmany (1863), de «un retablito que de este santo evangelista había a espaldas de la posesión de los señores de Miñaya, sobre la puerta del Horno».

La Calle de Santo Tomé recorre unos cien metros en sentido norte-sur, entre la Plaza de las Salesas y la Calle de San Lucas, en el barrio de Justicia del distrito Centro (CP 28004). Es una de las calles más cortas del sector conocido como Salesas, junto con la de San Lucas y la del Piamonte, y forma parte de la malla de vías de tráfico muy reducido que el Ayuntamiento de Madrid convirtió en plataforma única peatonal en la reforma de 2021-2022. El conjunto de calles alrededor de la Plaza de las Salesas responde a un período de urbanización comprendido entre la segunda mitad del siglo XVIII y el último cuarto del XIX. El Real Convento de la Visitación (Salesas Reales), fundado en 1748 por la reina Bárbara de Braganza y cuya iglesia se consagró en 1757, estructuró la plaza y el trazado de vías inmediatas. El plano de Espinosa de los Monteros (1769) ya recoge la plaza, mientras que el de Texeira (1656) no la muestra porque el convento aún no existía. En 1863, cuando Capmany publica su «Origen histórico y etimológico de las calles de Madrid», la calle de Santo Tomé figura ya como referencia de límite en la entrada sobre la calle de San Lucas: «Esta calle va desde la de San Gregorio á la de Santo Tomé». El callejero histórico del Ayuntamiento registra numeración en la vía desde 1874. No consta ningún nombre anterior en la base de datos municipal. El topónimo se inserta en un patrón devocional muy característico de Madrid: calles que llevan el nombre del apóstol o evangelista cuya imagen presidía un retablo, oratorio o azulejo en alguna de las casas del tramo. La vecina calle de Bárbara de Braganza se llamó en un momento «Calle de San José y Santo Tomé» porque en la casa de la princesa de Ásculi había un azulejo pintado con ambos santos, según Capmany; esa calle se renombró «Costanilla de la Veterinaria» en 1835, durante la reforma del marqués viudo de Pontejos, y recibió el nombre actual a finales del XIX. El hecho de que la calle de Santo Tomé conservara su nombre sin pasar por esa reforma sugiere que era una vía menor o trazada con posterioridad. El entorno histórico cercano incluye el convento de San José y Santa Teresa (Carmelitas Descalzas), el palacio de la Justicia (Tribunal Supremo, en el solar del convento de las Salesas desde 1914) y los palacetes decimonónicos que confieren al barrio su fisonomía aristocrática. Desde finales del siglo XX, la calle forma parte del eje comercial y cultural de las Salesas, con galerías de arte, restaurantes y tiendas de diseño que la han convertido en referencia del Madrid creativo.
La vecina calle que hoy se llama Bárbara de Braganza se llamó durante décadas «Calle de San José y Santo Tomé», por un azulejo en la casa de la princesa de Ásculi donde aparecían pintados ambos santos. Capmany (1863) aclara que «esta calle, que hoy denominan Costanilla de la Veterinaria», había recibido ese nombre compartido entre dos advocaciones. La reforma de 1835 la separó del topónimo Santo Tomé; la calle aquí estudiada lo conservó, de modo que durante un período ambas calles paralelas llevaron el mismo referente hagiográfico.

Sus nombres

  • Calle de Santo Toméanterior a 1863 — presente
Religión y devoción Santos origen disputado
Ver fuentes (6)