Plaza Gabriel Miró
Barrio de las Letras · Palacio
El nombre actual rinde homenaje póstumo al escritor alicantino Gabriel Miró Ferrer (1879-1930), que residió en Madrid los últimos diez años de su vida como funcionario del Ministerio de Instrucción Pública. El Ayuntamiento aprobó el cambio el 13 de julio de 1930, semanas después de la muerte del escritor. El lugar se conocía popularmente como Las Vistillas desde el siglo XVII, nombre descriptivo por las vistas sobre el valle del Manzanares que ofrecía el cerro.
El terreno ocupa la parte norte de un cerro que los mapas del siglo XVII ya llamaban Vistillas de San Francisco, por las panorámicas que se abrían hacia el río y la Casa de Campo. El origen del lugar es franciscano: hacia 1217 San Francisco de Asís habría visitado Madrid y obtenido un solar extramuros junto al río donde fundar. El convento creció hasta convertirse en la Real Basílica de San Francisco el Grande, y los frailes y el Concejo de Madrid disputaron durante décadas el dominio de los campillos contiguos. A finales del siglo XVI el Concejo vendió las tierras a los duques del Infantado, que construyeron allí una residencia palaciega que con el tiempo pasó, por alianzas matrimoniales, a la Casa de Osuna. En 1887 el Ayuntamiento compró la antigua casa de Osuna para prolongar la calle de Bailén. El palacio fue demolido y en su solar se levantó el Seminario Conciliar, inaugurado hacia 1902-1906.
El espacio abierto que quedaba al norte —el campillo propiamente dicho— funcionó durante siglos como explanada de uso popular. En los años veinte del siglo XX se celebraba allí un mercado de productos alimenticios, especialmente melones. El cronista Pedro de Répide, que firmó sus primeras crónicas sobre las calles de Madrid bajo el seudónimo El Ciego de las Vistillas —inicio de la serie que publicó en La Libertad desde mayo de 1921—, describió el lugar como «de magnífica situación, domina el Manzanares y es un espléndido miradero». El escultor Victorio Macho tuvo su estudio en la plaza, en el número 3, antes de trasladarse al Paseo de Rosales.
Gabriel Miró Ferrer nació en Alicante el 28 de julio de 1879. Estudió en el Colegio de Santo Domingo de Orihuela y obtuvo la licenciatura en Derecho por Granada en 1900. Ocupó cargos en la administración municipal y provincial de Alicante, luego en Barcelona, y en 1920 fue nombrado funcionario del Ministerio de Instrucción Pública en Madrid, donde vivió hasta su muerte. Su obra pertenece al novecentismo: novelas de atmósfera levantina donde prima la sensación sobre la acción, con una prosa muy elaborada en vocabulario y adjetivación. Las dos más conocidas son Nuestro Padre San Daniel (1921) y El obispo leproso (1926), ambas situadas en la ciudad ficticia de Oleza —trasunto de Orihuela—, que provocaron una campaña eclesiástica en su contra por el tratamiento crítico de la Compañía de Jesús. Azorín lo propuso para la Real Academia Española en 1927; la candidatura no prosperó, atribuida por la crítica al peso de esa polémica. Miró murió el 27 de mayo de 1930 en Madrid, a los cincuenta años, de complicaciones tras una apendicitis. Semanas después, el 13 de julio, el Ayuntamiento rotuló la plaza con su nombre.
Los jardines fueron diseñados en 1932 por el arquitecto Fernando García Mercadal y remodelados en 1945 por Manuel Herrero Palacios en dos plataformas escalonadas. En 1973 se inauguró un monumento a Ramón Gómez de la Serna, obra del escultor Enrique Pérez Comendador. En 2003 se trasladó al recinto la escultura La Violetera, de Santiago de Santiago, procedente de la confluencia de Gran Vía y Alcalá, donde había levantado polémica. La plaza sigue siendo punto habitual de las fiestas de San Isidro y la Virgen de la Paloma, y conserva el nombre popular de Las Vistillas en el habla madrileña.
La noche del 19 de mayo de 1910, cuando el cometa Halley alcanzó su máximo acercamiento a la Tierra, Las Vistillas fue uno de los puntos de reunión popular en Madrid. El periódico El Liberal relató que en el lugar «un astrónomo de guardarropía, después de mirar con una lente, iba explicando a sus convecinos los avatares astronómicos a su manera», mientras el gentío celebraba con guitarras y tangos. El cronista Pedro de Répide eligió precisamente «El Ciego de las Vistillas» como seudónimo para iniciar, once años después, la serie que describió las 1.044 calles de Madrid —siendo así que el lugar que dio nombre al alias fue la misma plaza que hoy lleva el nombre de otro escritor.
Sus nombres
- Vistillas de San FranciscoSiglo XVII (documentado en el plano de Texeira, 1656)
- Campillo de las Vistillas / Plazuela de las VistillasSiglos XVII-XIX
- Plazuela del Campillo de las VistillasDesde el 13 de mayo de 1898
- Plaza de Gabriel MiróDesde el 13 de julio de 1930
Ver fuentes (10)
- Plaza de Gabriel Miró — Wikipedia (ES)
- Madrid: sus viejas calles — Gabriel Miró (Plaza de)
- Jardines de Las Vistillas — Wikipedia (ES)
- Gabriel Miró — Wikipedia (ES)
- Gabriel Miró — Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (biografía)
- El Ciego de las Vistillas que conocía Madrid como la palma de su mano — Cronistas Oficiales
- Las Vistillas de San Francisco — El Antiguo Madrid (Mesonero Romanos, ed. digital)
- Entre el miedo y la chanza popular: cómo se vivieron las últimas visitas del cometa Halley en Madrid — El Diario
- Las Vistillas — Madrid sin prisas (blog)
- Las Vistillas — Revive Madrid