Calle del Norte

Barrio de Universidad

El nombre describe la orientación geográfica de la vía. No hay constancia de denominación anterior ni de que derive de ningún referente histórico distinto del punto cardinal. Madripedia y la crónica de Somos Malasaña coinciden: «nombre al que no hay que buscarle más antecedentes que su geografía.»

La Calle del Norte discurre de sur a norte entre la Calle del Noviciado y la Calle de Quiñones, cruzando en el camino la Calle de San Vicente Ferrer y la Calle de la Palma. Su trazado desciende con pendiente pronunciada sobre adoquín hacia la fachada lateral del Monasterio de Montserrat, el edificio barroco de San Bernardo que fue cárcel de mujeres —⁠La Galera⁠— entre la Desamortización de 1836 y el regreso de los benedictinos en 1914. El entorno urbano se consolidó entre el Plano de Texeira (1656), donde el arranque de la vía todavía carecía de nombre fijo, y el Plano de Espinosa de los Monteros (1769), que ya recoge la calle limítrofe del Noviciado, aquí denominada entonces Calle de San Benito. Una licencia de obras de 1855 —⁠Calle de Quiñones nº 3 esquina a Calle del Norte nº 29⁠— prueba que para mediados del siglo XIX la vía tenía numeración consolidada y respondía al nombre actual. Capmany no recoge entrada para esta calle en su Origen histórico y etimológico de las calles de Madrid (1863), probablemente porque un nombre puramente descriptivo no ofrecía material de anécdota ni disputa etimológica. Peñasco y Cambronero (1889) tampoco la documentan de forma específica en los registros consultados. Durante el siglo XX la calle acumuló una vida nocturna intensa. En el número 15 se instaló en junio de 1960 el tablao flamenco Las Brujas, fundado por aficionados de origen marinero y andaluz en un antiguo almacén de botellas con sótano de arcos y rincones. Fue allí donde el productor Pepe de Lucía y la bailaora Pepi Benítez se conocieron, y donde actuaron figuras como Camarón de la Isla, Lole Montoya, Cristina Hoyos o Juan Habichuela. El tablao cerró en 1982; el edificio sigue en pie reconvertido en uso distinto. En una franja de la misma calle sobrevivió hasta 2011 la tienda Domènech, referencia de la fotografía analógica madrileña durante cuatro décadas.
En 1980 el presidente italiano Sandro Pertini asistió a una actuación en el tablao Las Brujas (nº 15). Durante el espectáculo, una bailaora perdió una rosa del pelo. Pertini se levantó, la recogió y se la devolvió; ella, sin salir del personaje, le tendió la mano para que la besara. Pertini contó el episodio dos años después a los periodistas Luis María Ansón y Joaquín Navarro Valls.

Sus nombres

  • Calle del Nortec. 1750 – actualidad
Naturaleza Paisaje origen disputado
Ver fuentes (9)