Calle del Mesón de Paños
Barrio de las Letras · Palacio
El nombre viene de un mesón que existió en esta calle durante los siglos XVII y XVIII, donde pernoctaban los comerciantes que viajaban a Madrid para vender paños de la Real Fábrica de Guadalajara. El mesón dio nombre a la vía cuando, en 1835, el tramo largo que abarcaba desde la plaza de Isabel II hasta la calle del Espejo se dividió en dos calles: la Escalinata y el Mesón de Paños.
La calle ocupa hoy el tramo bajo del eje que antes se llamó, en distintos momentos, Cava de la Puerta de Guadalajara, Calle de las Fuentes y Calle de los Tintes. Corre entre la calle del Espejo y la Escalinata, en el barrio de Palacio (distrito Centro), dentro del perímetro del Madrid de los Austrias.
El tramo discurre sobre el antiguo foso exterior de la segunda cerca medieval de Madrid, la llamada muralla cristiana de los siglos XII-XIII. En julio de 1835, al derribar una casa para reedificarla, el cronista Ramón de Mesonero Romanos presenció cómo quedaba al aire un lienzo de esa muralla con su cubo semicircular, dato que recogió en El antiguo Madrid (1861). En 1956 aparecieron nuevos vestigios, muy deteriorados, en los números 11, 13 y 15.
El nombre Tintes que llevó la calle procede de Francisco Cañizares, tintorero al servicio de Felipe III que tenía sus instalaciones en este tramo. Los tintoreros medievales y modernos se concentraban aquí y en la actual Escalinata porque las ordenanzas municipales desplazaban hacia las puertas de la ciudad los oficios que generaban ruido y malos olores; la Puerta de Guadalajara, situada en la Calle Mayor, quedaba a pocos metros.
La Real Fábrica de Paños de Guadalajara se instaló en 1719 en el palacio de los marqueses de Montesclaros. Desde entonces, comerciantes de paños hacían el trayecto a Madrid con regularidad para distribuir la producción; el mesón de esta calle era su punto de hospedaje habitual. Según la tradición recogida por diversas fuentes, cada comerciante dejaba al menos un azulejo con un refrán alusivo al oficio textil, de modo que el establecimiento acabó convertido en una pequeña galería de cerámica con dichos y dibujos del mundo del paño. La fábrica declinó entre 1808 y 1820 a causa de la guerra y desapareció después; el mesón desapareció con ella o poco después, pero el nombre se mantuvo cuando en 1835 se formalizó la nueva rotulación.
La calle es corta, apenas unos metros entre medianerías antiguas. El edificio del número 13 conserva en su fachada la huella de uno de los cubos de la muralla.
Los comerciantes de paños que paraban en el mesón tenían por costumbre dejar al menos un azulejo al año con un refrán alusivo al oficio textil. Con el tiempo, el establecimiento acumuló una colección de piezas de cerámica con dichos y dibujos del mundo del paño, lo que lo convirtió en una especie de museo gremial improvisado.
Sus nombres
- Cava de la Puerta de GuadalajaraSiglos XIV-XVI
- Calle de las FuentesSiglos XVI-XVII
- Calle de los TintesSiglos XVII - ca. 1835
- Calle del Mesón de Paños1835 - actualidad
Ver fuentes (8)
- Calle del Mesón de Paños – Gato por Madrid
- La calle Escalinata – Ediciones La Librería
- El antiguo Madrid (cap. VI: Desde la Puerta de Guadalajara) – Mesonero Romanos, 1861 (edición digital Publiconsulting)
- La muralla de la Calle del Espejo – La Gatera de la Villa
- Muralla cristiana de Madrid – Wikipedia
- El Madrid artesano medieval – El rincón de Mayrit (cita a Isabel Gea)
- Real Fábrica de Paños de Guadalajara – Nueva Alcarria
- Las calles de Madrid – Peñasco de la Puente y Cambronero, 1889 (BNE Digital)