Calle de los Abades
Barrio de Embajadores
El nombre proviene del apellido de dos hermanos hidalgos, don Rodrigo y don García Abad, regidores de la Villa de Madrid, cuya casa con jardín y huerta ocupaba este tramo entre las calles de Embajadores y Mesón de Paredes. El plural del apellido siguió el uso coloquial habitual: los vecinos los llamaban «los Abades», y la calle quedó registrada con ese nombre al menos desde el plano de Texeira (1656). No hay relación con ningún abad eclesiástico ni con ninguna abadía.
La calle va de Embajadores a Mesón de Paredes, en el barrio de Embajadores (distrito Centro), y mide apenas una manzana. Pertenece al trazado mudéjar del arrabal medieval, con callejuelas asimétricas que conservan la irregularidad de la expansión sur de Madrid antes de las grandes reformas del siglo XIX. Los hermanos Rodrigo y García Abad ejercieron como regidores de la Villa y distribuyeron sus rentas en obras piadosas y socorro a los pobres del arrabal. Cuando el caballero Diego de Vera proyectó levantar un oratorio en terrenos próximos a su mansión, los Abad contribuyeron con fondos; la obra concluyó en 1612. Tres décadas después, en 1644, el padre Plácido Mirto fundó allí un convento de Clérigos Regulares, conocidos popularmente como teatinos por derivación de Teate, nombre latino de la ciudad cuyo obispo fue cofundador de la orden junto a san Cayetano de Thiene, patrón del templo resultante.
En 1722 Pedro de Ribera continuó las obras que había dirigido José Benito Churriguera. De aquel conjunto conventual subsiste únicamente la iglesia de San Millán y San Cayetano, en la calle de Embajadores, con fachada de granito articulada con pilastras, hornacinas, ventanas y óculo. En su interior está la tumba de Ribera. Cuando los hermanos Abad murieron, dejaron sus bienes repartidos entre los teatinos, los pobres y diversas casas de caridad, de modo que su nombre quedó vinculado tanto a la calle como a la historia del convento que ayudaron a sostener.
Pedro de Répide recoge que, estando los teatinos en extrema penuria, apareció un jumento en la puerta de la mansión de los Abad sin que nadie pudiera apartarlo. Los regidores, enterados de la miseria del convento, ordenaron cargar el animal con todo lo que había en su despensa. El jumento, sin que nadie lo guiara, partió directo a la casa de los seglares de San Cayetano y se detuvo ante su puerta. La escena quedó fijada en la memoria popular con la fecha del 7 de agosto, festividad de san Cayetano, cuando los frailes se habían sentado a la mesa sin nada que comer.
Sus nombres
- Calle de los Abadesanterior a 1656 — presente
Ver fuentes (7)
- La calle de los Abades — Alfa y Omega (Concha D'Olhaberriague, 2019)
- Madrid: sus viejas calles — Abades (Calle de los) [cita a Pedro de Répide]
- Imágenes antiguas de Madrid: Calle Abades
- Por las calles de Madrid — Calle de Abades [texto de Répide]
- Calle de Abades — Madripedia
- Peñasco de la Puente y Cambronero, Las calles de Madrid (1889) — BNE
- Capmany y de Montpalau, Origen histórico y etimológico de las calles de Madrid (1863) — Internet Archive