Calle de la Fresa

Barrio de las Letras · Sol

El nombre alude a las vendedoras de fresas que tenían puesto en esta calle, cuyo producto procedía primero de Villaviciosa de Odón y, a finales del siglo XVIII, de Aranjuez. La denominación se fijó oficialmente el 11 de enero de 1835, dentro de la reforma del callejero impulsada por el marqués viudo de Pontejos.

Calle breve, estrecha y sombría que discurre entre la calle de Zaragoza y la Plaza de la Provincia, en el barrio de Sol. Su secuencia de nombres refleja los gremios y oficios que la ocuparon sucesivamente: primero zapateros de viejo, los remendones de calzado usado, luego bodegones y expendedores de velas. Cuando esos usos desaparecieron, la calle quedó identificada por las vendedoras de fresas que allí se instalaron, aldenas llegadas de Villaviciosa de Odón que surtían las mesas de la Corte. A finales del siglo XVIII las fresas de Aranjuez —⁠cultivadas desde el siglo XVI bajo patronazgo borbónico⁠— desplazaron a las de Villaviciosa, y las majas madrileñas sustituyeron a las aldeanas como vendedoras. La reforma de Pontejos de 1835 le asignó el nombre actual para evitar la duplicidad con otra Calle de las Velas, la hoy conocida como calle de López Silva. Mesonero Romanos la cita por ese nombre ya en *El Antiguo Madrid* (1861) al describir el laberinto de callejas gremiales situado entre la Calle Mayor y la subida a Santa Cruz.
Mesonero Romanos recoge en *El Antiguo Madrid* (1861) que la calle se llamaba «Zapatería de Viejo» —⁠nombre que su propio plano ya recoge⁠— y la sitúa en la misma hilera que las callejas de la Sal, San Cristóbal y Postas, describiendo ese conjunto como un laberinto de tipo alcaicería, similar al barrio morisco de Granada.

Sus nombres

  • Calle de las ZapateríasAnterior al siglo XVIII
  • Calle de los Bodegones / Calle de las VelasSiglo XVIII (fecha exacta no documentada)
  • Calle de la Fresa11 de enero de 1835 — presente
Naturaleza Alimentos origen disputado
Ver fuentes (5)