Calle de Zaragoza

Santa Cruz·Sol

La calle recibe su nombre actual en 1835, en el contexto de la reforma de nomenclatura impulsada por el corregidor Joaquín Vizcaíno, marqués viudo de Pontejos. El nombre honra a la ciudad de Zaragoza por su resistencia durante los dos sitios napoleónicos de 1808 y 1809.

La calle de Zaragoza nace en la Plaza Mayor y muere en la Plaza de Santa Cruz. Es uno de los diez accesos históricos de la Plaza Mayor, y el único del flanco este que no se abre bajo un arco construido. En su recorrido, corto y recto, bordea el Palacio de Santa Cruz, que albergó la Real Cárcel de Corte desde el siglo XVII y, desde 1938, el Ministerio de Asuntos Exteriores. El nombre llegó en 1835, cuando el marqués de Pontejos reformó el callejero madrileño. Quiso honrar a las ciudades que se habían distinguido durante la Guerra de la Independencia y repartió esos nombres entre varios accesos de la plaza. Por eso aquí manda Zaragoza y, a un paso, la vecina calle de Gerona responde al mismo gesto. Antes de esa fecha, la vía cambió de nombre al menos tres veces siguiendo lo que pasaba en ella: primero por las viñas que crecían alrededor, después por la devoción a San Jacinto, y por último por el comercio de calzado de segunda mano que animaba sus soportales.
El acceso de Zaragoza es uno de los tres de la Plaza Mayor que no tiene arco construido: el peatón entra en la plaza sin pasar bajo ninguna bóveda, a diferencia de los otros siete accesos. Esta anomalía arquitectónica se debe a la disposición del caserío en ese flanco, donde el muro de cierre de la plaza no se interrumpe con un vano abovedado sino con un paso a nivel de calle.

Sus nombres

  • Calle de las Viñasanterior al siglo XVII
  • Calle de San Jacintosiglo XVII (fecha exacta no documentada)
  • Portal de las Zapaterías de Viejosiglos XVII-XVIII (fecha exacta no documentada)
  • Calle de Zaragoza1835 — presente
Lugares Ciudades y pueblos origen disputado
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Cruces y bocacalles