Calle de las Postas

Santa Cruz·Sol

El nombre procede de la primitiva Casa de Postas que ocupó el número 31 (32 nuevo) de la calle desde el siglo XVI: la instalación desde la que partían las sillas de postas hacia los distintos caminos de la Corona. El nombre lo dio ese servicio de postas, el relevo de caballos del correo.

Junto a la plaza Mayor, la calle de las Postas tomó su nombre de la Casa de Postas, el lugar desde donde partían y llegaban los correos del reino. Su emplazamiento obedecía a los caminos: de la Puerta del Sol salían las rutas hacia Guadalajara, Alcalá, Toledo y Segovia, y la calle cerraba el eje que ligaba ese cruce con la plaza Mayor. A finales del XVIII el viejo edificio amenazaba ruina y en 1795 la Casa de Postas se mudó. La calle perdió su papel administrativo, pero el comercio se quedó: la llenaron mercerías, especierías y droguerías, y Mesonero Romanos anotó que hacia mediados del XIX apenas quedaba un portal sin género a la vista. Galdós la tomó como escenario de Fortunata y Jacinta. En el número 17 sobrevive la Posada del Peine, registrada como hospedaje desde 1610, el establecimiento de su clase más antiguo de España todavía en activo.
En 1566, el hidalgo Bernardino de Obregón —⁠veterano de la campaña de San Quintín⁠— golpeó en esta calle a un barrendero que le había salpicado de barro. El barrendero, en lugar de replicar, se arrojó a sus pies y le dio las gracias por el castigo. Ese gesto movió a Obregón a abandonar la vida militar y fundar la Congregación de Siervos de los Pobres (los Obregones), que durante siglos atendió los hospitales de Madrid.

Sus nombres

  • (sin nombre registrado)hasta 1769
  • Calle de Postasdesde 1769 (documentado)
Oficios Gremios origen disputado
Ver fuentes (8)