Calle Botoneras

Barrio de las Letras · Sol

Toma el nombre de las quincalleras que tenían sus puestos en ella, conocidas popularmente como botoneras por ser los botones la mercancía más demandada de su comercio. El establecimiento del gremio en este arco de la Plaza Mayor se data en el siglo XVII.

La calle discurre entre la Plaza Mayor y la calle Imperial, en el barrio de Sol, salvando el desnivel mediante una escalerilla. Es uno de los diez arcos de acceso a la Plaza Mayor, llamado Arco de las Botoneras. Las mujeres que comerciaban allí pertenecían al gremio de quincalleras: fabricaban y vendían objetos metálicos de poco precio, entre los que destacaban botones de plata, oro, hueso o marfil trabajados por encargo. Sus ordenanzas gremiales exigían que fueran honestas y de buena reputación, pues su clientela incluía nobles, pajes y militares que requerían botonaduras para sus prendas de ceremonias. Pedro de Répide recoge que aquel era «el lugar donde estaban establecidas las vendedoras de quincalla, en cuyo comercio figuraba como especial mercancía la de las botonaduras que servían a soldados y pajes, además de su natural clientela femenina». La calle conserva su vocación comercial y de paso; el restaurante que desde 1894 ocupó el número 5 como Casa Rojo, convertido en Los Galayos tras la guerra civil, sigue en activo.
El 29 de abril de 1936, en el restaurante Casa Rojo del número 5, se celebró el banquete con que la Generación del 27 festejó la publicación de La realidad y el deseo de Luis Cernuda. Asistieron Lorca, Alberti, Aleixandre, Neruda, Salinas, Bergamín y otros; Lorca describió a los reunidos como «quizá la mejor capilla poética de Europa». Fue la última fotografía del grupo antes de la guerra civil.

Sus nombres

  • Arco ImperialAnterior a 1835
  • Arco de las Botoneras1835
  • Diecisiete de Julio1854
  • BotonerasPosterior a 1854, hasta hoy
Oficios Gremios origen disputado
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