Calle de Barbieri

Barrio de las Letras · Justicia

Lleva el nombre del compositor y musicólogo madrileño Francisco Asenjo Barbieri (1823-1894), figura central de la zarzuela del siglo XIX. El Ayuntamiento de Madrid acordó el cambio el 16 de noviembre de 1894, el mismo año de su muerte, en reconocimiento a su obra y a su labor como estudioso de la historia musical y urbana de Madrid. La calle se llamó antes Calle del Soldado, denominación de origen al menos seiscentista vinculada al cuartel de Guardias Españolas que ocupó la manzana 317 y, según la tradición recogida por Peñasco y Cambronero (1889), a un crimen pasional de ese siglo.

La calle discurre en sentido sur-norte entre la calle de las Infantas y la calle de Augusto Figueroa, en el barrio de Justicia del distrito Centro, junto a la plaza de Chueca. Su trazado actual data de 1853, cuando se prolongó hasta las Infantas; antes era un callejón sin salida que terminaba en el muro del cuartel. El nombre que llevó durante más de dos siglos, Calle del Soldado, tuvo dos explicaciones que se superponen: la presencia física del Cuartel de las Guardias Españolas —⁠también conocido como Cuartel del Soldado, anterior sede de las Guardias Valonas⁠— y la leyenda de un crimen del siglo XVII recogida por Peñasco y Cambronero y repetida por Repide. La calle acumuló instituciones de asistencia y reclusión: albergó una inclusa para expósitos y, desde 1818, la Casa Galera, cárcel de mujeres que funcionó durante años en el mismo edificio. Francisco Asenjo Barbieri nació en 1823 en la calle del Sordo —⁠hoy calle de Zorrilla⁠—⁠, se formó en el Conservatorio de María Cristina y fue el compositor más influyente de la zarzuela grande del XIX. Con él y su círculo se construyó en 1856 el Teatro de la Zarzuela en menos de seis meses. Su catálogo supera las sesenta zarzuelas; entre ellas Jugar con fuego (1851), Los diamantes de la Corona (1854), Pan y toros (1864) y El barberillo de Lavapiés (1874). Fue también musicólogo: su Cancionero Musical de los Siglos XV y XVI, con transcripciones de 459 manuscritos del Palacio Real, sigue siendo obra de referencia. Peñasco y Cambronero lo citaron en su propio libro de 1889 como fuente de datos sobre el callejero madrileño, lo que convierte el rebautizo póstumo en una correspondencia de reconocimientos. La calle tuvo a lo largo del siglo XX una densidad cultural notable. En el número 5, el Hotel Mónaco, fundado en 1919, fue frecuentado por la aristocracia durante el reinado de Alfonso XIII para encuentros reservados; el edificio permanece cerrado a la espera de resolución judicial. En el número 10, el tablao Los Canasteros, inaugurado el 1 de marzo de 1963 por Manolo Caracol, fue durante décadas el más importante de Madrid: artistas, intelectuales y toreros se reunieron allí hasta que Caracol murió en accidente de tráfico en 1973 camino del local; el tablao cerró definitivamente en 1993. En el número 12, Casa Salvador lleva abierta desde 1941; la leyenda del restaurante incluye a Hemingway, Luis Miguel Dominguín y Ava Gardner, de quien se cuenta que subió a bailar sobre una mesa.
Ava Gardner, de visita en Madrid con Luis Miguel Dominguín, cenó en Casa Salvador (número 12). En algún momento de la noche subió a una mesa y se puso a bailar. El restaurante conserva retratos y memorabilia de la escena taurina y artística que frecuentó el local desde 1941.

Sus nombres

  • Calle del SoldadoSiglo XVII – 1894
  • Calle de Barbieri16 de noviembre de 1894 – actualidad
Personas Escritores y artistas origen confirmado
Ver fuentes (10)