San Isidoro de Sevilla

Imperial

Honra a Isidoro de Sevilla, arzobispo visigodo del siglo VII y autor de las Etimologías, vasta compilación del saber de su época.

Detrás del rótulo vive un hombre que quiso meter el mundo entero dentro de un libro. Isidoro nació hacia el año 556 en una familia visigoda culta y devota: sus hermanos Leandro y Fulgencio llegaron a obispos, y su hermana Florentina dirigió decenas de conventos. Él tomó el relevo de Leandro al frente de la sede de Sevilla, que gobernó durante más de tres décadas, y presidió concilios que ordenaron la Iglesia hispana de su tiempo. Su fama nace de las Etymologiae, veinte libros que reúnen cuanto se sabía entonces de gramática, medicina, derecho, astros, animales y oficios. Isidoro explicaba cada cosa remontándose al origen de su nombre, convencido de que en la palabra se escondía la naturaleza de aquello que designa. El resultado deslumbró a media Europa: durante siglos no hubo apenas biblioteca monástica que no guardara una copia, y entre 1470 y 1530 se imprimió en varias ediciones tempranas. De ahí su título tardío y casi travieso: en tiempos recientes se le ha propuesto como patrono de quienes navegan por internet, esa otra enciclopedia donde todo se enlaza con todo. No consta una proclamación oficial. La vía del barrio de Imperial, Calle de San Isidoro de Sevilla, lleva su nombre como sencillo homenaje al santo; no se ha conservado constancia de un motivo local concreto que lo vinculara a este rincón de Arganzuela.
Religión y devoción Santos origen documentado