Plaza de la Villa

Barrio de las Letras · Palacio

El nombre deriva del título de «Noble y Leal Villa» otorgado a Madrid por Enrique IV de Castilla en 1465. La plaza, que hasta entonces se llamaba «de San Salvador» por la iglesia parroquial que presidía su flanco norte, pasó a llamarse «de la Villa» al convertirse en el centro institucional de ese reconocimiento real. No designa un topónimo geográfico externo sino la propia identidad jurídica de la ciudad.

La plaza ocupa el solar donde la ciudad islámica y la medieval cristiana sellaron su continuidad. Situada entre la Puerta de Guadalajara y la Puerta de la Vega, los dos accesos principales al recinto amurallado, fue desde el siglo XIII el nudo de la vida cívica madrileña: mercado, concejo y parroquia en un espacio que medía apenas lo que hoy se ve. La Iglesia de San Salvador, documentada ya en el Fuero de Madrid de 1202, cedía su pórtico para las primeras sesiones del concejo municipal. Esa práctica persistió hasta que el deterioro del edificio obligó al ayuntamiento a buscar casa propia. En 1619 los regidores se trasladaron provisionalmente a las casas que habían pertenecido a Juan de Acuña, conde de Buendía, en la calle Mayor, pagando 800 ducados anuales de alquiler. Felipe IV concedió licencia en 1629 para edificar la Casa de la Villa, cuyo proyecto se encargó a Juan Gómez de Mora; las obras arrancaron en 1644 y el primer pleno en el edificio terminado se celebró en 1693. Juan de Villanueva añadió en 1789 la galería de columnas en el balcón hacia la calle Mayor, pensada para que los regidores presenciaran la procesión del Corpus. En el lado oriental de la plaza se levanta la Casa y Torre de los Lujanes, conjunto gótico-mudéjar del siglo XV que es el edificio civil conservado más antiguo de Madrid. Al sur, la Casa de Cisneros, construida en 1537 por Benito Jiménez de Cisneros, sobrino del cardenal regente, en estilo plateresco con influencia salmantina. El Ayuntamiento adquirió ese palacio en 1909 y encargó a Luis Bellido una restauración que creó el paso elevado que une ambos edificios por encima de la calle del Codo. La Iglesia de San Salvador fue demolida en 1843 por estado ruinoso. Su torre, llamada «mayor atalaya de Madrid» por Luis Vélez de Guevara en El diablo cojuelo (1641), desapareció con ella. Pedro Calderón de la Barca estaba enterrado en su interior. En 1891 se inauguró el monumento a Álvaro de Bazán, obra en bronce de Mariano Benlliure sobre pedestal de mármol gris de Sierra Elvira. La reina regente María Cristina presidió el acto. El pedestal incorpora versos de Lope de Vega: «el fiero turco en Lepanto / en la Tercera el francés / en todo el mar el inglés / tuvieron de verme espanto». La estatua sustituyó a una fuente anterior. Pedro de Répide, en Las calles de Madrid, observó que la plaza «resultaría digna de ser cerrada por gruesa y férrea cadena en la parte que limita con la calle Mayor», expresando así su deseo de preservarla del tráfico. El Ayuntamiento dejó la Casa de la Villa como sede en 2007, cuando se trasladó al Palacio de Cibeles. El edificio pasó a usos institucionales y culturales.
Tras la batalla de Pavía (1525), Francisco I de Francia fue trasladado a Madrid como prisionero de Carlos I. Según una tradición recogida por Lope de Vega y otros cronistas del siglo XVII, el rey francés pasó varios días en la Torre de los Lujanes mientras se acondicionaba el Alcázar para su custodia. La anécdota más conocida de ese episodio —⁠que Carlos I ordenó una puerta baja para que el francés tuviera que inclinarse al pasar, y este entró de espaldas para no hacerlo⁠— circuló durante siglos como hecho probado. En 1861 la Real Academia de la Historia abrió expediente sobre el valor histórico de la torre cuando el Ayuntamiento planeaba su derribo. Un informe de 1867 de Pascual Gayangos y Pedro de Madrazo, elaborado tras las obras de 1866, determinó que una baraja de 44 naipes hallada en el interior databa de 1574, es decir, cincuenta años después de la supuesta estancia regia, lo que invalidó esa reliquia como prueba. El debate sobre si Francisco I estuvo o no en la torre no ha quedado zanjado por documentación contemporánea a los hechos.

Sus nombres

  • Plaza de San SalvadorSiglo XIII – siglo XV
  • Plaza de la VillaSiglo XV – actualidad
Construcciones Edificios e instituciones origen disputado
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