Plaza de José María Soler

Hispanoamérica·Nueva España

Honra a José María Soler y Díaz-Guijarro (1905-1963), abogado y primer teniente de alcalde de Madrid que dirigió la gran reforma de la Plaza Mayor.

El nombre recuerda a José María Soler y Díaz-Guijarro, abogado madrileño nacido en 1905 que en sus últimos años ejerció como primer teniente de alcalde de la ciudad. Bajo su dirección se acometió entre 1956 y 1961 la reforma que devolvió a la Plaza Mayor su unidad arquitectónica, conocida como la «reforma Soler». En la fachada de la Casa de la Panadería aún se lee una placa que la agradece. Soler murió en julio de 1963, el año en que recibió la Medalla de Oro de Madrid. Ese mismo verano el Ayuntamiento rebautizó en su memoria un rincón del barrio de Hispanoamérica que hasta entonces se llamaba plaza de las Peonías, por la flor que crece silvestre en los montes cercanos. La placa se presta a un equívoco: existe otro José María Soler célebre, el arqueólogo de Villena que descubrió el Tesoro de esa localidad. Esta plaza de Chamartín no honra al arqueólogo, sino al teniente de alcalde que reordenó el corazón monumental de Madrid.
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