Paseo de Santa María de la Cabeza

Palos de la Frontera

Toma el nombre de una ermita del siglo XVIII dedicada a Santa María de la Cabeza, esposa de San Isidro Labrador, que se alzaba al borde de este camino.

El nombre viene de una ermita que en el siglo XVIII se levantaba al borde de este camino, dedicada a Santa María de la Cabeza. Tras ella creció el trazado, primero una vereda de servicio que asoma en planos del siglo XVII y luego una vía de verdad, que Fernando VI mandó empedrar junto al cercano Paseo de las Delicias. La santa que da nombre al paseo fue María Toribia, mujer de San Isidro Labrador, patrón de Madrid. Vivió entre finales del siglo XI y comienzos del XII en la vega del Jarama, tuvo un hijo al que la tradición llama Illán y, según esa misma tradición, ella e Isidro acabaron separándose de mutuo acuerdo para llevar vidas contemplativas. El sobrenombre «de la Cabeza» no es metafórico: su reliquia principal era el cráneo, venerado durante siglos. Felipe IV ordenó trasladar sus restos a Madrid en el siglo XVII, y en el XVIII reposaron junto a los de su marido en la Colegiata de San Isidro. La Iglesia confirmó su culto en 1697 y celebra su fiesta el 9 de septiembre. No debe confundirse con la Virgen de la Cabeza andaluza, la del santuario de Sierra Morena, con la que no guarda relación. Quien quiera ver a la santa en piedra puede acercarse al cercano Puente de Toledo, sobre el Manzanares, donde una de las hornacinas la representa junto a su marido. El paseo arranca en la glorieta de Atocha y baja hacia el sur cruzando el río hacia Carabanchel.
Religión y devoción Santos origen documentado