Calle de Larra

Barrio de Justicia

La calle lleva el nombre de Mariano José de Larra y Sánchez de Castro (Madrid, 1809-1837), escritor y periodista romántico, conocido por el seudónimo Fígaro. El rotulo se fijó el 1 de enero de 1875, tras un enredo administrativo en el que dos calles distintas compartían el nombre Juan de Urbieta; al resolverlo, el Ayuntamiento asignó Larra a la vía que discurre entre Barceló y Sagasta.

La calle abrió hacia 1863, cuando el Ayuntamiento urbanizó los terrenos que habían ocupado los pozos de nieve municipales, cuya actividad se extinguió ese año. El 18 de febrero de 1862 el Consistorio le había dado el nombre de Juan de Urbieta, en honor al militar que capturó a Francisco I de Francia en la batalla de Pavía. Cuatro años después, por error, asignó el mismo nombre a otra calle del distrito Retiro. El 1 de enero de 1875 la vía original pasó a llamarse Larra; el 9 de abril del mismo año se produjo un intercambio formal y el nombre definitivo quedó fijado: la del Retiro retuvo Juan de Urbieta, la del barrio de Justicia recibió el rótulo de Larra que conserva hasta hoy. Peñasco y Cambronero la registraron en 1889 como «de apertura moderna», sin mencionar nombres anteriores. Pedro de Répide, en sus artículos para La Libertad (1921-1925), describe el número 8 —⁠luego renumerado 14⁠— como una de las sedes periodísticas más activas de Madrid. La calle cobró carácter editorial a comienzos del siglo XX. En 1906 el empresario José del Perojo encargó al arquitecto Jesús Carrasco-Muñoz un edificio para el semanario ilustrado Nuevo Mundo, fundado en 1894. El inmueble, inaugurado en 1908, alberga una fachada modernista con paneles cerámicos de Daniel Zuloaga que representan Ciencia e Industria. Desde 1917 funcionó allí El Sol, diario liberal con firmas de Unamuno, Azorín, Ortega y Gasset, Marañón y Ramón J. Sender; desde 1920, La Voz. Tras la Guerra Civil el edificio alojó Arriba y Marca; después, el aperturista Diario Madrid, cerrado por las autoridades en 1971. El edificio estuvo abandonado entre 1963 y 1985, hasta que el gobierno regional lo rehabilitó; actualmente lo comparten la Fundación Diario Madrid y el Instituto Europeo de Diseño. Larra habitó en Madrid entre 1825 y su muerte, pero no vivió en esta calle: su suicidio ocurrió el 13 de febrero de 1837 en el número 3 de la calle Santa Clara, donde el Ayuntamiento instaló una placa conmemorativa en 1909. La dedicatoria de la calle es póstumo homenaje al escritor, no señalamiento de su residencia. Entre los vecinos documentados figuran el poeta Manuel Machado, que residió en la calle a principios del siglo XX, y el poeta Luis García Montero, vecino en años recientes. En el número 9 vivió Josemaría Escrivá de Balaguer de mayo a noviembre de 1927, en la Residencia Sacerdotal de las Damas Apostólicas, hoy transformada en residencia de ancianos. La vocación periodística del entorno se mantuvo en el comercio: el restaurante Los Pucheros, abierto desde 1940, sirvió de lugar de encuentro para redactores de las cabeceras vecinas.
A principios de los años cuarenta, jóvenes militantes socialistas recién salidos de prisión se reunieron en una taberna de la calle de Larra para reconstruir el PSOE y la UGT clandestinos, y allí constituyeron la primera ejecutiva del partido en el interior de España durante el franquismo.

Sus nombres

  • Calle de Juan de Urbieta1862-01-01 / 1875-01-01
  • Calle de Larra (primera asignación, provisional)1875-01-01 / 1875-04-09
  • Calle de Larra1875-04-09 / actualidad
Personas Escritores y artistas origen confirmado
Ver fuentes (8)

Cruces y bocacalles