Glorieta de Embajadores

Las Acacias·Embajadores·Palos de la Frontera

Toma el nombre de la antigua calle y campo de Embajadores, donde la tradición sitúa el refugio de varios diplomáticos extranjeros durante una peste medieval.

El nombre llega de un campo que ocupaba estos terrenos cuando Madrid aún terminaba aquí. La tradición cuenta que, durante una peste del siglo XV, los embajadores de Túnez, Navarra, Aragón y Francia salieron de la villa amurallada y se instalaron en las quintas de este descampado para esquivar el contagio. El paraje quedó bautizado como Campo de Embajadores, y de él bebieron la calle y, mucho después, esta glorieta. La plaza nació cuando la cerca de Felipe IV cayó en 1868 y desapareció con ella el Portillo de Embajadores, dejando un cruce abierto donde hoy confluyen Embajadores, la ronda de Valencia, la ronda de Toledo, la calle de Miguel Servet y el paseo de las Acacias. El lugar tiene memoria de hitos modestos. El 9 de agosto de 1936 el metro estrenó aquí el primer tramo de la línea entre Sol y Embajadores. Y muy cerca respira todavía la antigua Fábrica de Tabacos, donde generaciones de cigarreras liaron picadura a mano.
Descriptivos Forma y trazado origen documentado