Cuesta de San Vicente

Barrio de Palacio

El nombre viene de la Puerta de San Vicente, una puerta monumental que cerraba el acceso oeste de Madrid hacia el río Manzanares. La puerta tomó ese nombre de la imagen o estatua de San Vicente —⁠muy probablemente San Vicente Ferrer, dominico valenciano canonizado en 1455⁠— que adornaba el arco central de la construcción levantada en 1726 por Pedro de Ribera. Cuando en 1835 se formalizó la nomenclatura de esta vía, ya llevaba décadas siendo llamada popularmente por la puerta que la presidía.

La cuesta desciende desde la Plaza de España hasta el Paseo de la Florida trazando un ángulo obtuso entre sus dos tramos, con la Montaña del Príncipe Pío al norte y el Campo del Moro al sur. El diseño original del camino se atribuye al arquitecto carmelita Fray Alberto de la Madre de Dios (hacia 1575-1635), quien lo concibió como bajada al río antes de que existiera el Palacio Nuevo. La vía cobró rango urbano cuando Carlos III ordenó remodelarla entre 1767 y 1777 para mejorar el acceso al Palacio Real desde el camino de El Pardo. En ese proceso se demolió la primera puerta monumental —⁠la de Pedro de Ribera, 1726⁠— y Francesco Sabatini levantó la segunda en 1775: un arco central con dos postigos, decoración de columnas dóricas y trofeos militares en la cara interior que miraba al Palacio. Junto a la puerta, Sabatini diseñó también la Fuente de los Mascarones, que permaneció allí hasta 1871. El tramo inicial de la cuesta era el lado mayor de la parcela triangular que ocuparon las Reales Caballerizas, encargadas igualmente a Sabatini por Carlos III. Ese edificio, capaz de albergar quinientos caballos, se derribó en 1932-1934 y su solar se ajardinó en 1935 como Jardines de Sabatini. La apertura de la Estación del Norte —⁠primer edificio en 1861, el actual en 1882⁠— convirtió la cuesta en la entrada principal de Madrid para los viajeros que llegaban en tren desde el norte. En 1924 la Compañía del Norte amplió las instalaciones con un cuerpo en L que flanquea la cuesta con dos torreones, imagen que el viajero reconoce hoy como Príncipe Pío. La segunda puerta de Sabatini fue desmontada piedra a piedra en torno a 1890 para descongestionar el tráfico rodado. Sus sillares desaparecieron; algunas fuentes apuntan a que se usaron en pavimentación o reposan en almacenes de la Casa de Campo. En 1995, con el alcalde Álvarez del Manzano, se inauguró una réplica a partir de los planos conservados en archivos parisinos y de una fotografía de Jean Laurent tomada antes del derribo. La réplica se colocó con la orientación invertida respecto al original. La cuesta está arbolada en ambas aceras con plátanos de sombra de porte considerable, detalle que menciona la bibliografía desde al menos el siglo XX y que le confiere un carácter sombrío y fresco poco común en el centro de Madrid.
El 13 de enero de 1872, la reina María Victoria —⁠esposa de Amadeo I de Saboya⁠— inauguró junto a la Glorieta de San Vicente el primer asilo-guardería de España: el Asilo de Lavanderas, concebido para que las mujeres que lavaban ropa en el Manzanares pudieran dejar a sus hijos menores de cinco años mientras trabajaban. La institución, atendida por ocho Hijas de la Caridad y con capacidad para trescientos niños, fue la primera guardería infantil organizada del país. El edificio, destruido en la guerra civil, se reconstruyó en 1944 en el Paseo Imperial.

Sus nombres

  • Camino del ríosiglo XVII
  • Camino que sube al Palacio Nuevosiglo XVIII (antes de 1767)
  • Prado Nuevofinales siglo XVIII - primera mitad siglo XIX
  • Cuesta de San Vicente1835 - actualidad
Religión y devoción Santos origen disputado
Ver fuentes (10)