Pasaje Can Mayor
Toma su nombre de la constelación del Can Mayor, el perro de caza que sigue a Orión por el cielo de invierno y que alberga a Sirio, la estrella más brillante de la noche.
El barrio de Estrella creció hacia el este del Retiro entre los años cincuenta y setenta, sobre terrenos que Madrid urbanizó cuando la ciudad empujaba sus límites. El nombre del barrio venía de una compañía de seguros, La Estrella, y la nomenclatura de las vías siguió ese hilo: estrellas, peces celestes y constelaciones. Así aparecieron la calle de Sirio, la calle de la Estrella Polar, la calle del Pez Volador y, junto a ellas, este Pasaje Can Mayor.
El Can Mayor es una de las constelaciones del firmamento, el perro de caza que persigue a Orión en las noches de invierno. En su hocico brilla Sirio, la estrella más luminosa de todo el cielo nocturno, solo superada por la Luna y por algunos planetas. Los egipcios la llamaban Sothis y vigilaban su salida al amanecer porque coincidía con la crecida del Nilo y el comienzo del año agrícola.
A pocos metros, el Pasaje Can Menor completa la pareja, igual que en el cielo el perro pequeño acompaña al grande. El pasaje, corto y residencial, queda así bajo el nombre de una de las figuras que el invierno levanta sobre el horizonte de Madrid.