Calle Divino Vallés
Honra a Francisco Vallés (1524-1592), médico nacido en Covarrubias (Burgos) a quien Felipe II llamó «el Divino» tras curarle una crisis de gota.
El apodo se lo puso un rey. Felipe II padecía la gota, y cuando su médico le alivió una de aquellas crisis empezó a llamarlo «el Divino». El nombre se le quedó, y siglos después llegó a esta calle de Arganzuela, entre el Paseo de las Delicias y la calle de Fernando Poo, a caballo entre los barrios de Chopera y Delicias.
Francisco Vallés había nacido en Covarrubias en 1524 y se formó en la Universidad de Alcalá, donde llegó a catedrático de medicina. Allí fue de los primeros en dar clases prácticas sobre cadáveres, en lugar de limitar la enseñanza a los libros. Esa atención al cuerpo del enfermo lo cuenta entre los precursores de la anatomía patológica en España.
En 1572 entró al servicio del monarca como médico de cámara y protomédico de Castilla. Desde ese cargo controlaba los exámenes que debía superar quien quisiera ejercer la medicina. Sus últimos años los pasó cerca de El Escorial, ordenando la biblioteca y destilando plantas medicinales para el rey.
Murió en 1592. El «Divino» del rótulo no fue un título académico, sino el rastro de aquel alivio.