Calle del Rollo
Barrio de las Letras · Palacio
El nombre proviene del rollo jurisdiccional que estuvo emplazado en esta calle: una columna de piedra rematada con cruz de hierro que señalaba el privilegio de villazgo de Madrid antes de convertirse en corte. Peñasco y Cambronero (1889) recogen dos lecturas alternativas —la configuración sinuosa del trazado y una leyenda oscura sobre el hallazgo de un niño muerto— aunque la mayoría de los historiadores posteriores da la primera explicación por buena.
La calle del Rollo une la calle de Madrid con la plaza de la Cruz Verde, en el barrio de Palacio, trazando una curva hacia el norte que ya explica parte de su encanto y parte de la confusión etimológica. Tiene unos cien metros de recorrido y cruza la calle del Sacramento a mitad de trayecto.
El rollo jurisdiccional era un monolito de piedra —cilíndrico, sin la función punitiva explícita de la picota, aunque ambos acabaron confundiéndose con el tiempo— que los municipios con carta de villazgo levantaban para anunciar a forasteros que allí se administraba justicia propia. Las Cortes de Cádiz mandaron destruirlos en 1813; el de Madrid llevaba siglos desaparecido cuando Peñasco y Cambronero redactaron su libro.
El plano de Texeira (1656) registra la vía con el nombre «de los Arcos», por unos arcos que franqueaban su entrada desde la calle de Madrid. La denominación «del Rollo» figura ya consolidada en el plano de Antonio Espinosa de los Monteros (1769), lo que sitúa el cambio en algún momento del siglo XVII o en la primera mitad del XVIII. Capmany documenta además que la parte baja de la calle —la que desembocaba en la zona trasera de la casa de los Revillagigedo— se llamaba «de la Parra» por una gran vid que crecía allí, y que en esa misma área estuvo la residencia del caballero don Juan de Góngora.
La vid de la Parra aparece ligada al paso de Juan López de Hoyos por el Estudio de la Villa. Maestro del humanismo madrileño, López de Hoyos fue amonestado en varias ocasiones por el concejo por no castigar a los alumnos que robaban el fruto. Entre esos alumnos estuvo Miguel de Cervantes, quien según la tradición fue encerrado tres días por el episodio. Un regidor que sufragaba sus estudios intercedió; el maestro, que apreciaba al muchacho, lo readmitió. El vínculo entre Cervantes y López de Hoyos en el Madrid de los Austrias está bien documentado —el maestro lo llama «caro y amado discípulo» en la publicación de 1569 sobre la muerte de Isabel de Valois—, pero que el incidente de la parra ocurriera exactamente aquí es tradición oral recogida por Répide, no documento de archivo.
En 1889 se conservaban en la calle antecedentes de construcciones particulares desde 1743.
Juan López de Hoyos, maestro del Estudio de la Villa y catedrático del humanismo madrileño, fue multado varias veces por el concejo por no sancionar a sus alumnos cuando robaban uvas de la gran parra que crecía en la parte baja de esta calle. Uno de esos alumnos era Miguel de Cervantes, que pasó tres días encerrado por el robo antes de ser readmitido gracias a la mediación de un regidor que financiaba sus estudios.
Sus nombres
- Calle de los Arcos1656 (plano de Texeira)
- Calle de la Parra (tramo inferior)s. XVII (plano de Texeira y otras fuentes)
- Calle del Rollo1769 (plano de Espinosa de los Monteros) — actualidad
Ver fuentes (7)
- Calle del Rollo — Wikipedia, la enciclopedia libre
- La calle del Rollo: historia, leyendas y misterio en el Madrid de los Austrias — Gato por Madrid
- Imágenes antiguas de Madrid: Calle del Rollo
- Placas e historia de las calles de Madrid: Calle del Rollo / Calle del Conde
- La calle del Rollo en Madrid — Paseando por Mayrit
- La calle del Rollo tiene su (mal) rollo — Telemadrid
- BNE: Peñasco y Cambronero, Las calles de Madrid (1889)