Calle del Ferrocarril

Palos de la Frontera

Toma su nombre de la línea de ferrocarril que durante más de un siglo discurrió por su trazado uniendo las estaciones del Norte y Atocha a través de Arganzuela.

Por esta franja de Arganzuela corría desde 1864 la línea de contorno que enlazaba la estación del Norte (hoy Príncipe Pío) con Atocha, rodeando el sur de Madrid en un semicírculo de unos ocho kilómetros. La vía pasaba en trinchera junto a la estación de Delicias, trazaba una curva cerrada y unía las estaciones de mercancías de Imperial, abierta en 1881, y Peñuelas, convertida en estación en 1914. La calle del Ferrocarril nació sobre ese mismo trazado y tomó de él su nombre. Durante décadas la zanja partió el barrio en dos, una linde de hierro entre el Madrid construido y los descampados del extrarradio. En 1931 la Compañía del Norte obtuvo permiso para hundir el tramo bajo tierra, y hacia 1935 la trinchera quedó cubierta por un bulevar. La calle conservó el nombre del tren que ya no se veía pero seguía rodando debajo. El último convoy salió de Peñuelas el 5 de junio de 1987. Después llegó el Pasillo Verde Ferroviario, que soterró el corredor y abrió la nueva línea de cercanías al público el 30 de junio de 1996. Sobre el antiguo tendido se trazaron jardines y paseos.
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