Calle del Escaramujo
Lleva el nombre del escaramujo, el rosal silvestre de campo (Rosa canina) y su fruto rojo, dentro del grupo de calles botánicas de Valdeacederas.
El nombre viene del campo. El escaramujo es el rosal silvestre, la Rosa canina que crece bravía en setos y cunetas, con flores blancas o rosadas de cinco pétalos y tallos llenos de aguijones. También se llama escaramujo a su fruto, esa baya alargada de color rojo anaranjado que madura en otoño y que durante siglos sirvió de remedio casero.
Esta calle pertenece a un vecindario tejido de plantas. En Valdeacederas se alinean vías con nombres de flores y arbustos —Azucenas, Margaritas, Magnolia, Cantueso—, casi todas incorporadas al callejero a mediados del siglo XX, cuando Madrid absorbió Chamartín de la Rosa y hubo que resolver el lío de los nombres repetidos.
Quien recorra hoy esta vía pisa un nombre que evoca el seto de un camino: el arbusto espinoso que en junio florece blanco y en noviembre se cubre de frutos rojos.