Calle del Corazón de María
La calle honra la devoción al Inmaculado Corazón de María, advocación mariana que da nombre a los Misioneros Claretianos asentados en este tramo de la Prosperidad.
El nombre rinde culto al Inmaculado Corazón de María, advocación que celebra la vida interior de la Virgen y su amor maternal. Detrás de la dedicación hay una congregación: los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, fundados por Antonio María Claret el 16 de julio de 1849 en una celda del seminario de Vic. De esa orden, conocida como los claretianos, partió la difusión de la devoción por buena parte del mundo.
La elección del título no fue ajena al lugar. Aquí se levanta la parroquia regida por esos mismos misioneros, hoy bajo la advocación de San Antonio María Claret, que vincula el barrio a la orden y a su patrona. La Prosperidad creció a finales del siglo XIX como colonia modesta al norte de la ciudad, y la implantación religiosa fue uno de los hilos que cosieron el caserío disperso.
Quien recorre hoy la vía pasa de las casas bajas del viejo extrarradio a los bloques que la absorbieron en el ensanche de Chamartín. El nombre, en cambio, sigue señalando hacia adentro: hacia un corazón que la iconografía católica representa rodeado de rosas y traspasado por una espada.