Calle del Comercio

Pacífico·Atocha

Topónimo funcional que designa la vocación económica del entorno. La calle surgió con el desarrollo del barrio de Pacífico en el marco del Ensanche de Castro, aprobado en 1860 y ejecutado en su zona sur hacia la década de 1880, en un área donde la proximidad a Atocha y la actividad industrial de los talleres de la Compañía MZA configuraron un tejido mercantil y ferroviario. El nombre describe esa función genérica antes que homenajear a ninguna institución o persona.

Calle del Comercio nació pegada al ferrocarril, y casi todo lo que le dio nombre tiene que ver con mercancías esperando su turno. Está en el barrio de Pacífico, en el distrito de Retiro, y recorre algo más de un kilómetro entre la Calle de Téllez y la Avenida de la Ciudad de Barcelona. El barrio empezó a dibujarse con el Ensanche de Castro, aprobado en 1860, pero su mitad sur tardó en llenarse: hacia 1880, junto a las vías de Atocha, seguía casi descampada. Lo que marcó su carácter industrial fue la Empresa de los Docks y Aduana de Madrid, fundada en 1861, cuyos almacenes guardaban hierros, maderas y alimentos a la espera de ser repartidos por la ciudad. La compañía quebró pocos años después y el Estado reconvirtió las instalaciones en los cuarteles de Daoíz y Velarde. Justo al lado tenía la Compañía MZA sus Talleres Generales, y de ahí salen las anécdotas más concretas de la calle: un proyecto de paso inferior para acceder a los talleres, tramitado entre 1903 y 1912, o una autorización de 1908 para instalar allí una mesa de venta de café. Del nombre en sí no se ha conservado constancia documental: no figura ninguna denominación anterior. Los cronistas que recorrieron el viejo Madrid no llegaron hasta aquí, porque este ensanche del sur se urbanizó después de su tiempo.
Honoríficos / Abstractos Virtudes y conceptos origen confirmado
Ver fuentes (4)