Calle de Santa Engracia
Recuerda a Engracia, mártir cristiana torturada en Zaragoza bajo Diocleciano, aunque el motivo exacto de su presencia en el callejero madrileño sigue discutido.
Engracia fue una joven cristiana que, según la tradición, murió torturada en Zaragoza durante las persecuciones de Diocleciano por negarse a renunciar a su fe. El relato antiguo la hacía nacer en territorio de la actual Portugal, aunque estudios posteriores ponen en duda ese origen. Su culto arraigó con fuerza en la capital aragonesa, donde reposan sus restos junto a los de sus compañeros mártires.
Por qué su nombre acabó en una vía de Madrid no está cerrado. Una versión lo atribuye a la Quinta de Santa Engracia, una finca que habría existido en estos terrenos. Otra lo vincula a un militar caído en combate en Zaragoza, cerca del convento de Santa Engracia, durante la Guerra de la Independencia. La devoción a la santa pudo bastar por sí sola.
Antes de llamarse así fue camino y paseo. Los mapas antiguos la registran como camino de Hortaleza, luego como paseo de Bárbara de Braganza, esposa de Fernando VI, y desde 1752 como paseo de Chamberí. Recibió el nombre de Santa Engracia hacia mediados del siglo XIX. En 1940 pasó a llamarse calle de Joaquín García Morato, en honor a un aviador; la denominación de Santa Engracia se recuperó en 1980, junto con la de otras veintiséis vías madrileñas.