Calle de Ponzano
Honra al escultor aragonés Ponciano Ponzano, autor de los leones de bronce que custodian el Congreso de los Diputados.
Detrás del rótulo de la calle gastronómica más célebre de Madrid hay un cincel. La vía homenajea a Ponciano Ponzano y Gascón (Zaragoza, 1813 — Madrid, 1877), escultor neoclásico formado en la Academia de San Fernando y luego en Roma, donde tuvo por maestros a Thorvaldsen y Tenerani. A su muerte, la Real Academia de Bellas Artes propuso poner su nombre a esta calle de Chamberí, y el cambio se hizo efectivo en 1878.
Ponzano firmó el mayor conjunto escultórico español del XIX, el frontón del Congreso de los Diputados, pero su obra más reconocible son las dos fieras de bronce que vigilan la escalinata. Se fundieron con el metal de cañones tomados en la campaña de África de 1860, y llevan los nombres de Daoíz y Velarde, los oficiales de artillería caídos en el levantamiento del 2 de mayo de 1808.
La ironía es que el escultor del frontón presta hoy su apellido a un verbo coloquial. Desde la década de 2010 la calle se llenó de bares y mesas, sobre todo en torno a Ríos Rosas, hasta que «ir de Ponzano» pasó a significar una ruta de cañas y tapas. Ponzano nace en Santa Engracia y muere contra Raimundo Fernández Villaverde, un kilómetro de aceras donde un escultor del XIX da nombre a la sobremesa.