Calle de las Beatas

Conde Duque·Universidad

El nombre procede de un beaterio de terciarias domínicas bajo la advocación de Santa Catalina de Siena que ocupó la manzana desde 1574, antes de que los premonstratenses tomaran el solar en 1611. Manuel Fernández y González (1880) discrepa y sitúa en el mismo lugar un beaterio de servitas del Santísimo Sacramento, disputando así la identidad de la comunidad. En cualquiera de los dos casos, la denominación popular cristalizó en referencia a las mujeres religiosas sin clausura que recorrían los mercados y las casas nobles de Madrid solicitando limosna, reconocibles por su tocado blanco.

Entre San Bernardo y la plaza de los Mostenses, en Malasaña, hubo una calle que tomó su nombre de un puñado de mujeres que vivieron allí apenas treinta y siete años. Aquel beaterio, domínico o servita, se fundó en 1574 y desapareció en 1611, cuando las religiosas cedieron el edificio a los premonstratenses. El convento se fue, pero el nombre de las beatas resistió tres siglos. El tramo norte escondía hasta 1821 un rótulo difícil de leer sin sonreír: Aunque os pese. Y no estaba sola: convivía con Enhoramala vayas y Sal si puedes, frases sacadas de las sentencias de un pleito vecinal y clavadas en las esquinas como nombres de calle. El Ayuntamiento las consideró indecorosas y las borró en 1821. La calle mayor conservó el nombre de las beatas hasta 1899, cuando pasó a honrar al poeta Antonio Fernández Grilo. Desde entonces solo la Travesía de las Beatas guarda el rastro urbano de aquel beaterio.
En 1776, un sacerdote de la parroquia de San Martín se enamoró de Manuela, una costurera que remendaba sus hábitos en la calle. Un vecino llamado Diego, hortelano, interrumpió con insultos una de las serenatas nocturnas del clérigo. Días después el sacerdote lo mató. El caso fue el primero en la historia judicial española en que un eclesiástico fue sometido a proceso civil sin esperar a la justicia canónica, pero Carlos III concedió el indulto y evitó la ejecución. La fuente directa de los hechos es el estudio de Salvador Daza, De la santidad al crimen: clérigos homicidas en España (1535-1821).

Sus nombres

  • Calle de las Beatasca. 1574 – 1821 (tramo principal)
  • Travesía de las Beatas (antes: Aunque os pese)1821 – actualidad
  • Calle de Antonio Grilo (antes: Calle de las Beatas)15 de marzo de 1899 – actualidad
Religión y devoción Conventos y fundadores origen disputado
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