Calle de la Sierpe

Barrio de las Letras · Palacio

El nombre procede de una fuente pública que existió en la calle cuyo caño tenía forma de serpiente. Los aguadores y vecinos del barrio la llamaron por ese rasgo singular, y el apodo acabó designando la vía entera. Antes de recibir ese nombre, la calle se conocía como Calle de las Negras, denominación que Peñasco y Cambronero (1889) atribuyen a la presencia de un comerciante de joyas de origen brasileño que mantuvo allí mujeres esclavizadas en condiciones de gran crueldad durante el siglo XVI.

La Calle de la Sierpe discurre entre la Calle de Toledo y la Calle del Humilladero, en el barrio de Palacio (distrito Centro), en el corazón del Madrid de los Austrias. Su traza, corta y algo curvada, delata origen medieval: forma parte del tejido del antiguo arrabal situado al sur de la primera cerca urbana, en un área que los planos del siglo XVII ya muestran densamente edificada. El nombre actual apunta a un elemento de mobiliario urbano, no a ningún ser vivo ni a leyenda alguna: una fuente de uso vecinal cuyo caño estaba labrado en forma de serpiente. Fuentes con bocas zoomorfas eran comunes en la Madrid de los siglos XVI y XVII; la de la Sierpe era frecuentada por aguadores que abastecían el barrio. Una placa cerámica en la propia calle reproduce el dibujo de esa fuente, aunque sin fechar el elemento original ni la instalación de la placa. El nombre anterior, Calle de las Negras, figura en Peñasco y Cambronero (1889) como el primitivo topónimo de esta vía. Los autores lo vinculan a un joyero brasileño acaudalado que habitó allí en el siglo XVI y que mantuvo encadenadas a varias mujeres esclavizadas, sometiéndolas a castigos continuos. Esta misma fuente, y Pedro de Répide en su obra posterior sobre las calles de Madrid, recogen la historia. La denominación Calle de las Negras aplicada a esta vía no consta en el plano de Texeira (1656), que muestra la zona pero no rotula todas las calles secundarias; sí aparece el nombre en el plano de Espinosa de los Monteros (1769), según la Wikipedia de Calle de las Negras, que señala su ausencia en Texeira y su presencia en Espinosa. El cambio al nombre actual se produjo en algún momento entre mediados del XVII y el XVIII, coincidiendo con la instalación o el recuerdo de la fuente con caño en forma de sierpe. En el siglo XVII circuló la creencia de que los residentes de esta calle estaban condenados a tener descendientes locos o tullidos. María Isabel Gea Ortigas recoge esa superstición en su obra Curiosidades y Anécdotas de Madrid y añade que el efecto práctico fue convertir las casas de la Sierpe en las más baratas del vecindario, habitadas solo por quienes no podían permitirse otra cosa o no daban crédito a la maldición. La leyenda se extinguió sin dejar rastro visible. El topónimo pertenece a la familia de calles madrileñas bautizadas por elementos materiales del espacio público: fuentes, lavaderos, postes, arcos. El referente es el animal esculpido en el caño, no una sierpe viva ni una tradición devocional asociada al reptil.
En los primeros decenios del siglo XVII se extendió la creencia de que vivir en la Calle de la Sierpe condenaba a sus habitantes a tener descendientes con locura o tullimiento. La superstición vació de inquilinos solventes la calle y redujo el precio de sus casas al nivel más bajo del barrio.

Sus nombres

  • Calle de las NegrasAnterior a mediados del siglo XVII (consta en Espinosa 1769; ausente en Texeira 1656)
  • Calle de la SierpeEntre 1656 y 1769; vigente hasta hoy
Naturaleza Animales origen disputado
Ver fuentes (9)

Cruces y bocacalles