Calle de la Nao

Barrio de las Letras · Universidad

Corrupción fonética del apellido Henao. En 1589, el escribano Diego de Henao poseía varias de las noventa y cinco parcelas que Juan de Victoria y Bracamonte urbanizó en esta zona, y levantó las terceras, cuartas y quintas casas de la Corredera de San Pablo con acceso a una callejuela lateral que tomó su apellido. Con el tiempo «Henao» se redujo a «Enao» y de ahí a «Nao»; en documentación del siglo XVIII aparece también como «del Nabo», corrección popular que intentaba dar sentido a una voz sin referente conocido. El nombre actual, «de la Nao», se fija en el siglo XIX y no guarda relación alguna con la náutica.

La calle corre entre la calle de la Puebla y la calle de Loreto y Chicote, en el barrio de Universidad (distrito Centro), y apenas supera la categoría de callejuela. Su historia arranca de una operación inmobiliaria: a finales del siglo XVI, los solares que Juan de Victoria y Bracamonte había acumulado junto a la Corredera de San Pablo se vendieron a varios compradores para su edificación. Uno de ellos fue Diego de Henao, escribano de la villa, quien en 1589 construyó varias casas con salida a un paso lateral que los vecinos identificaron con su apellido. El nombre recorrió una cadena de deformaciones que ilustra bien cómo funcionaba la memoria oral de la ciudad. «Henao» se apocopa en «Enao», luego en «Nao», y en algún momento del siglo XVIII alguien lo corrigió a «Nabo» —⁠un vegetal⁠— por encontrar más verosímil esa lectura que un apellido ya olvidado. La forma «de la Nao» termina imponiéndose en el siglo XIX, quizás por influjo del castellano náutico, y es la que el nomenclátor ha mantenido hasta hoy. La familia del dramaturgo Pedro Calderón de la Barca vivió en esta callejuela: su madre Ana María de Henao y Riaño —⁠hija del escribano y miembro de una familia de origen flamenco bien relacionada en la Corte⁠— junto con tíos y el propio abuelo. El bautizo de Calderón, celebrado en la parroquia de San Martín el 14 de febrero de 1600, confirma que la familia residía en la zona, aunque su lugar exacto de nacimiento —⁠esta calle, la calle del Arenal u otra⁠— no está documentado con certeza. En el período de Amadeo I, la calle fue escenario de uno de los ataques de la Partida de la Porra: un grupo de porristas irrumpió en la redacción del libelo carlista El Papelito, con sede en el número, y apaleó al redactor Manuel Azcárraga, quien murió a consecuencia de los golpes. La Partida de la Porra —⁠unos treinta hombres a las órdenes del empresario teatral Felipe Ducazcal⁠— actuaba desde 1870 destruyendo imprentas y locales opositores al gobierno provisional.
En los años de reinado de Amadeo I (1871-1873), la Partida de la Porra asaltó en esta calle la redacción del periódico carlista El Papelito y apaleó al redactor Manuel Azcárraga, que murió por las heridas recibidas. El incidente es uno de los pocos episodios de violencia política documentados en esta pequeña vía.

Sus nombres

  • Callejuela de Henaoc. 1589
  • Calle del Nao / Calle del Nabosiglo XVIII
  • Calle de la Naosiglo XIX (fecha exacta no documentada)
Personas Otras personas origen disputado
Ver fuentes (7)