Calle de la Flor Baja

Barrio de Palacio

El nombre remite a los jardines de la casa de recreo que don García de Barrionuevo de Peralta, caballero de Santiago al servicio de Felipe II, tenía en los terrenos que después ocuparía la plaza de los Mostenses. El jardín estaba escalonado en dos alturas; la parte inferior se llamó «flores bajas» y la superior «flores altas». Al desmembrar la finca y trazar nuevas vías, los nombres de ambas zonas pasaron a las calles. Los planos de Texeira (1656) y de Espinosa de los Monteros (1769) registran el conjunto todavía como «calle de la Flor», sin la distinción Alta/Baja, que se consolidó después.

La calle de la Flor Baja arranca en la intersección con la calle de Isabel la Católica y muere en la de Leganitos, a pocos metros de la plaza de España. Su trazado forma pareja con la calle de la Flor Alta, con la que históricamente constituía un único eje que cruzaba la calle Ancha de San Bernardo. El proyecto de la Gran Vía, ejecutado por tramos entre 1910 y 1932, cortó esa continuidad al absorber la manzana que las unía y demoler los edificios que Pedro de Répide alcanzó a ver antes de que «perecieran víctimas del progreso». El origen del nombre se sitúa en la segunda mitad del siglo XVI. García de Barrionuevo de Peralta poseía en esta zona una casa de recreo con jardines a dos niveles comunicados por una escalinata. El nivel superior daba a lo que sería la calle de la Flor Alta; el inferior, a la Flor Baja. Cuando los terrenos se vendieron, el convento de los Padres Premonstratenses, conocidos como Mostenses, se instaló en parte de ese solar en 1611, y los jardines desaparecieron. Las calles, sin embargo, conservaron los nombres del viejo jardín. En 1738 ya constan construcciones particulares en el tramo de Flor Baja, según los fondos del Archivo de la Villa. El edificio más notable de la calle fue el Teatro El Recreo, ubicado en el número 1 haciendo esquina con San Bernardo. En 1867, los actores Pepe Vallés, Antonio Riquelme, Juan José Luján y Juanita González pusieron en marcha allí un formato de funciones «por horas» con entrada a un real, que los historiadores del teatro sitúan como el origen del género chico. El éxito los llevó al Teatro Variedades en la temporada 1868-1869, pero el Recreo siguió abierto hasta 1901, cuando cerró y un templo jesuita lo sustituyó. El mismo solar acabaría afectado por la Gran Vía. El otro establecimiento de referencia fue el Cine de la Flor, fundado en 1910 por Estanislao Bravo en el número 24 (luego renumerado como 4). Proyectó cine mudo hasta 1926 o 1927, cuando la tercera sección de la Gran Vía se lo llevó por delante. El tramo actual, más corto que el original, conserva en el número 7 una placa municipal instalada el 30 de marzo de 2016 que recuerda que allí vivieron y murieron las actrices María Fernanda Ladrón de Guevara (1897-1974) y su hija Amparo Rivelles (1925-2013), figuras centrales del teatro y el cine español del siglo XX.
En 1867, en el número 1 de esta calle, tres actores decidieron cobrar entradas por hora en lugar de por función completa. La fórmula, que arrancó en el Café del Recreo de Flor Baja, pasó al Teatro Variedades en la temporada siguiente y se extendió por toda España bajo el nombre de «género chico». El primer ensayo de ese modelo de negocio teatral ocurrió en esta calle antes de que la Gran Vía la dejara sin el extremo donde estaba el local.

Sus nombres

  • Calle de la FlorDocumentada en el plano de Texeira (1656) y en el de Espinosa de los Monteros (1769); la distinción Alta/Baja aún no aparece en estos planos.
  • Calle de la Flor BajaDenominación que se consolida a lo largo del siglo XVIII; construcciones particulares documentadas desde 1738.
  • Calle de la Flor Baja (tramo reducido)Desde la apertura del tercer tramo de la Gran Vía (c. 1926-1932).
Naturaleza Plantas y cultivos origen disputado
Ver fuentes (10)