Calle de Independencia

Barrio de Palacio

El nombre conmemora la Guerra de la Independencia española (1808-1814). El Ayuntamiento de Madrid lo hizo oficial el 11 de enero de 1835, cuando se aprobó la rotulación de la calle recién formada. El referente es el conflicto, no una batalla concreta ni una fecha.

La calle es hija directa de la piqueta de José Bonaparte. En los primeros años del siglo XIX, el gobierno josefino ordenó una serie de derribos en los alrededores del Palacio Real para abrir las plazas de Oriente y de los Caños del Peral (luego Plaza de Isabel II). Los solares resultantes permitieron trazar una vía nueva que, desde la calle del Espejo, desembocaba en esa nueva plaza, casi a la sombra del Teatro Real. Hasta entonces el callejero reconocía en ese tramo el nombre de calle de San Bartolomé, denominación que el plano de Antonio Espinosa de los Monteros (1769) recoge como parte del tejido del barrio de Palacio; ese nombre probablemente procedía de alguna advocación o capilla, aunque ninguna fuente consultada lo precisa. Cuando el área se reconstruyó y la vía tomó su forma definitiva, el Ayuntamiento le adjudicó, el 11 de enero de 1835, el nombre de Independencia, en recuerdo de la guerra contra el invasor que precisamente había abierto el espacio donde ahora se paseaba. La paradoja es llamativa: una calle cuyo suelo liberaron los propios franceses lleva el nombre de la resistencia que los expulsó. Peñasco y Cambronero resumen la historia con una frase escueta: «Esta calle se reformó á fines de la primera mitad de este siglo, aprovechando los derribos que llevó á cabo el Gobierno francés.» La calle es corta, conecta la calle del Espejo con la plaza de Isabel II pasando por la esquina de la Amnistía, y su escala no invita a grandes aparatos. Su vocación ha sido siempre residencial con planta baja comercial, a un paso del Teatro Real y del Palacio. El número 2 acumuló en el siglo XIX una historia musical notable: allí murió el 13 de julio de 1879 Joaquín Espín y Pérez de Colbrand, director de orquesta, y en el mismo inmueble falleció el 24 de junio de 1882 su padre, Joaquín Espín y Guillén, compositor, crítico musical y profesor del Conservatorio, fundador en 1842 del primer periódico musical español, La Iberia Musical y Literaria. Sobre la fecha de la muerte del padre hay discrepancia entre fuentes: Peñasco y Cambronero, citados en fuentes secundarias, fijan el 24 de mayo de 1882; la Wikipedia en inglés da el 24 de junio del mismo año. La dimensión familiar de ese portal añade un matiz: la hija de Espín y Guillén, Julia Espín y Pérez de Colbrand (1838-1906), fue soprano reconocida en los principales teatros europeos y quedó en la historia literaria como la musa de las Rimas de Gustavo Adolfo Bécquer, que la conoció en Madrid alrededor de 1858. La coincidencia de que padre e hijo murieran en el mismo edificio, a tres años de distancia, fue lo suficientemente llamativa para que tanto Peñasco y Cambronero como Répide la consignaran. La esquina de la Independencia con la Amnistía, formada por un edificio de 1900 reformado en 1995, adquirió proyección simbólica en el siglo XXI cuando el debate político español convirtió la coincidencia de ambos rótulos en material fotográfico de uso frecuente.
En el número 2 murieron padre e hijo músicos: Joaquín Espín y Pérez de Colbrand (director de orquesta) el 13 de julio de 1879, y su padre Joaquín Espín y Guillén (compositor, fundador de La Iberia Musical y Literaria) en 1882. El mismo edificio era o había sido domicilio de Julia Espín, hija y hermana de los fallecidos, la soprano que Bécquer inmortalizó en sus Rimas hacia 1858. Peñasco y Cambronero, y luego Répide, recogen la coincidencia de las dos muertes en el mismo portal.

Sus nombres

  • Calle de San BartoloméAnterior a 1769, documentado en plano Espinosa (1769)
  • Calle de la IndependenciaDesde el 11 de enero de 1835
Hechos Efemérides origen disputado
Ver fuentes (8)