Calle de Guzmán el Bueno
La calle honra a Alonso Pérez de Guzmán, «el Bueno», caballero castellano del siglo XIII que defendió Tarifa al precio de la vida de su propio hijo.
Detrás del nombre hay un puñal arrojado desde una muralla. Alonso Pérez de Guzmán (1256-1309), alcaide de Tarifa por encargo del rey Sancho IV, vio cómo los sitiadores capturaban a su hijo y amenazaban con matarlo si no entregaba la plaza. Guzmán se negó: según el relato que cruzó los siglos, lanzó su propia daga desde lo alto para que cumplieran la amenaza, anteponiendo la honra a la vida de su primogénito. El niño murió, el asedio fracasó y el caballero quedó para la posteridad como «el Bueno».
Madrid trasladó esa leyenda a Chamberí, donde la calle de Guzmán el Bueno atraviesa los barrios de Gaztambide, Arapiles y Vallehermoso en un trazado largo y recto de cerca de dos kilómetros.
No siempre fue calle de asfalto. En las primeras décadas del siglo XX, el tramo hacia la calle de San Francisco de Sales aún se confundía con lomas de campo abierto, y a las puertas de la Guerra Civil todavía pastaban ovejas por aquellos terrenos que la ciudad apenas empezaba a urbanizar. Hoy nada lo recuerda salvo el nombre, que la estación de metro de las líneas 6 y 7 ha vuelto familiar para quien cruza el distrito.