Calle de Francisco Vivancos
Lleva el nombre de uno de los primeros vecinos de la antigua Colonia Ibarrondo, aunque de Francisco Vivancos no ha quedado más constancia que su apellido en el rótulo.
En la antigua Colonia Ibarrondo, levantada sobre huertas y melonares al borde de la Prosperidad, las calles no tomaron su nombre de héroes ni de batallas, sino de los propios vecinos que se construían allí la casa con sus manos. Quien edificaba estrenaba el privilegio de nombrar la vía donde plantaba su techo.
Francisco Vivancos fue uno de aquellos primeros habitantes. Más allá de eso, su rastro se pierde: no ha quedado constancia de quién fue ni a qué se dedicaba. La calle es su única huella. Hoy Francisco Vivancos es un tramo corto, apenas un centenar de metros que recuerdan, sin saberlo el transeúnte, a un vecino que un día puso su nombre a la puerta de su casa.