Calle de Cáceres

Chopera

Recuerda a la ciudad extremeña de Cáceres dentro de la nomenclatura geográfica que ordena este sector de la Chopera.

La calle de Cáceres trae a la Chopera el nombre de la capital extremeña, una de esas vías del barrio que llevan topónimos españoles repartidos por el callejero como puntos de un mapa. El madrileño que la cruza camino del Manzanares pisa, sin saberlo, el recuerdo de una ciudad situada a más de doscientos kilómetros. Cáceres nació romana. Sobre el cerro que domina la llanura se levantó la colonia Norba Caesarina, fundada hacia el último tercio del siglo I a. C.: Norba por el nombre de su fundador, el procónsul Cayo Norbano Flaco, y Caesarina en honor de Julio César. De aquel origen sobreviven los basamentos de las murallas y el Arco del Cristo, la única de las cuatro puertas romanas que aún se conserva. Lo que hizo a Cáceres célebre llegó mucho después. Su casco antiguo, un laberinto de palacios, torres y casas señoriales medievales y renacentistas, se conservó casi intacto y en 1986 la Unesco lo declaró Patrimonio de la Humanidad. Por esas piedras se han rodado series y películas que buscaban una ciudad medieval verdadera y no un decorado. Aquí, en cambio, el nombre se queda en la placa: una calle tranquila de la Chopera que presta su rótulo a la memoria de una de las ciudades amuralladas mejor guardadas de España.
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