Calle Valeria

Adelfas

Toma su nombre del asteroide 611 Valeria, dentro de la tradición del barrio de Adelfas de bautizar sus calles con nombres de planetas menores.

El nombre viene del cielo, no de una persona. En el barrio de Adelfas, una tanda de calles abiertas en el siglo XX se rotuló con nombres de asteroides, esos cuerpos pequeños que orbitan el Sol entre Marte y Júpiter. La calle de Valeria pertenece a esa serie y recuerda al asteroide 611 Valeria. Lo descubrió el astrónomo estadounidense Joel Hastings Metcalf en 1906, desde Massachusetts. Ministro unitario y aficionado a fabricar sus propios telescopios, con ellos cazó decenas de planetas menores. El nombre parece proceder de la designación provisional que recibió el cuerpo al ser hallado, 1906 VL; más allá de ese juego de letras, no se ha conservado constancia de a quién aludía. La calle es breve, apenas un centenar de metros en el extremo sureste de Retiro. Quien la recorre pisa el nombre de una roca de varias decenas de kilómetros que sigue dando vueltas al Sol cada poco más de cinco años, ajena a la placa que la homenajea en el suelo de Madrid.
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