Travesía de San Telmo
Honra a san Telmo, sobrenombre del fraile dominico Pedro González, predicador castellano del siglo XIII venerado como patrón de los marineros.
Detrás de este nombre hay un fraile castellano del siglo XIII. Pedro González nació en Frómista, en tierras de Palencia, hacia 1190 y murió en Tuy en 1246. Antes de tomar los hábitos había sido hombre de iglesia acomodado en Palencia, pero dejó esa posición para ingresar en la Orden de Predicadores, los dominicos. Acompañó como capellán al rey Fernando III de Castilla y luego abandonó la corte para recorrer Asturias, Galicia y el norte de Portugal predicando entre gentes de mar.
El sobrenombre «Telmo» no fue suyo en vida. Vino después, de la confusión popular con san Erasmo de Formia, otro santo invocado por los navegantes y conocido como Sant'Elmo, cuyo nombre acabó pegándose al del dominico.
Su fama quedó ligada al agua. Los marineros y las cofradías de pescadores lo adoptaron como protector y le atribuyeron auxilio en peligros de la mar, aunque nunca recibiera ese título de manera formal. Su nombre quedó prendido además en un fenómeno que asombraba a las tripulaciones: el resplandor azulado que aparece en mástiles y vergas durante las tormentas eléctricas, el llamado fuego de san Telmo. Los navegantes lo interpretaban como señal de amparo.
La Travesía de San Telmo es una vía breve del barrio de Nueva España, a pocos pasos de la calle de la que toma el nombre, un rincón residencial muy lejos del mar que evoca el fraile.