Travesía de Pando

Valdeacederas

Nombre descriptivo tomado del adjetivo «pando», que designa un terreno casi llano entre dos pendientes, sin que se haya conservado constancia de por qué se eligió para esta travesía.

Pando es una de esas palabras que el habla del campo conservó mejor que la ciudad. El adjetivo describe un terreno casi llano tendido entre dos vertientes, y también un agua que corre despacio, de poco fondo, mansa al cruzar la tierra baja. De ahí pasó a nombrar parajes y, más tarde, alguna calle. Por qué se aplicó a esta travesía de Valdeacederas no está documentado. Cuando el barrio se incorporó a Madrid, tras la anexión de Chamartín de la Rosa, hubo que renombrar las vías repetidas, y muchas calles del entorno recibieron nombres de flores y plantas. Pando rompe ese patrón botánico y apunta al suelo. El topónimo Valdeacederas, «valle de las acederas», hablaba de tierras de labor mucho antes de que llegaran las casas, en una zona de Tetuán que descendía hacia los arroyos del norte. Apenas noventa metros de asfalto, encajada entre bloques. En cinco letras guarda una palabra que el labrador usaba para el llano que pisa.
Descriptivos Forma y trazado origen desconocido