Calle Seco
El origen de su nombre no está documentado.
El origen del nombre de esta calle no está documentado. No se ha conservado constancia de si «Seco» recuerda a una persona o a un apellido, y el callejero no la registra con dedicatoria conocida.
Lo que sí tiene memoria es el barrio. Seco quedaba en el racimo de calles bajas que los vecinos llamaron Las Californias, junto a Játiva, Barrilero y El Cafeto, en el extremo sur del Retiro. Eran casas pequeñas y corralas de obreros, levantadas al otro lado de las vías del tren que llevaban a Atocha.
De aquel tejido sobrevive la corrala de Las Californias, vivienda colectiva alrededor de un patio. El abandono y la especulación fueron tirando casas hasta dejar solares, y los planes de remodelación recosieron el barrio con bloques nuevos y zonas verdes.
Hoy Seco recorre poco más de dos centenares de metros entre la memoria de las corralas y los edificios que las reemplazaron.